Para Volverte Erudito

La Violencia Sutil… Invisiblemente Destructiva ¡Mujer, Aprende a Reconocerla!

La violencia sutil o la violencia encubierta  es muchas veces imperceptible a la vista,  mas sin embargo, puede causar tanto daño y dejar huellas muy profundas y mas difíciles de superar; las marcas de la violencia física ciertamente cicatrizan pero ¿qué hacemos con las heridas de el alma?Muchas mujeres que son maltratadas saben que los golpes que han recibidos les han hecho menos daño que los insultos continuos y los desprecios.

Varias de ellas han logrado confesar que después de haber terminado con el maltratador, les cuesta superar el maltrato emocional y el psicológico que padecieron, la gran mayoría durante años; el dolor de tipo emocional que aún padecen, lo reflejan  siempre a través de el miedo, la angustia, la tristeza y en una autoestima  que casi ya ni existe.

¿Cómo podemos no distinguir entre posesividad y  gestos de amor?, ¿cómo podemos llegar a justificar el control que anula y paraliza?, ¿cómo pueden la amenaza, la burla y hasta la humillación aparentar ser parte de los vínculos mas amorosos dentro de una pareja?

Violencia sutil

Según la Doctora en Ciencias Sociales Clotilde Proveyer “Lo más peligroso del proceso de violencia es su invisibilidad. Es tal la aceptación cultural de la superioridad masculina a nivel social, que no logramos identificar las señales que muestran al maltratador desde etapas iniciales de una relación.”

Te puede interesar 20 Características de un Hombre Maltratador, Reconocelas y Huye!!

Pocas veces se logra reparar a tiempo en las señales y los signos que nos están advirtiendo sobre los riesgos que podemos correr en una relación; son estos casi invisibles, y simplemente lo mas triste nos acostumbramos a convivir con ellos.

A pesar de que muchas veces se nos pueden indicar por diferentes situaciones, que una relación de pareja no va por buen camino o puede estar transitando por reiterados y cíclicos malestares, e incluso terminar en fatales y violentos episodios.

Las situaciones pueden ser muy diversas, según el contexto de como se trate, pero de forma lamentable se reacciona ante ellas, en muchas ocasiones, muy tarde. Es cuando resalta esa frase casi inocente, que intenta justificar o explicar las diferentes razones  de ciertas actitudes crueles de la pareja como:

Él ha cambiado mucho, el antes no era así, parece que me han intercambiado a mi esposo. Es otra persona”.

Pero luego repasamos el pasado y se encuentran las diferentes huellas de pequeñas acciones y  hasta reacciones que jamas se percibieron como lo que eran, pero que ya denotaban mecanismos de  dominio control en la vida de pareja juntos, desde pequeños roces o alguna mala cara si tu te retrasabas hablando con tus amigas.

Hasta la costumbre de disculparle siempre todos sus errores, por muy mínimos que parecieran; e incluso las críticas permanentes y constantes, porque hacía algo mal o de una manera que a su pareja le molestaba.

Las agresiones emocionales y psicológicas que se dan  más frecuentes son los insultos disfrazados, como las descalificaciones, los desprecios, el acoso moral, las amenazas directas y las indirectas, el acoso moral, el daño psicológico y el físico, el forzarle tener relaciones sexuales bajo presiones psicológicas, hasta impedirle el trabajar o relacionarse con la familia y con sus amistades.

Con frecuencia, los agresores cometen  actitudes o actos que afectan nuestra plena integridad emocional o física sin poder darnos cuenta, porque aparentemente no están molestos o porque creemos que su comportamiento es el normal y el adecuado.

Por eso es importante conocer las distintas formas de atacar y sus motivos, para poder poner límites.

La violencia sutil, en nombre de el amor, la violencia invisible.

Bajo el manto de el amor romántico, el incondicional y el posesivo, se van instalando así varias señales, como lo son las prácticas naturales en la vida cotidiana entre las parejas.

En la violencia invisible, se refleja el gran peso que tienen las prácticas de las relaciones que son dependientes y muy cerradas, herederas además de los estatutos de la cultura patriarcal y los roles que son tradicionales de el género, es decir los estereotipos, que han sido marcados por la dominación masculina y la triste subordinación femenina en relaciones de poder impregnadas de contenidos sexistas.

En las familias de tradición con ideas estigmatizadas sobre el desempeño de las funciones y las tareas de las labores de el hogar, como el cuidados de los hijos, en las cuales generalmente no participan los hombres, suele afectarse de forma muy grave la identidad de las mujeres, pues es cuando deben cargar con dobles y hasta triples jornadas de trabajo y  con esto  el descuido de su salud,  las aspiraciones personales e incluso las actividades recreativas, como ir al cine.

Violencia oculta

Tan arraigados están y se mantienen los aprendizajes tradicionales en mujeres y hombres, que la violencia termina entonces por legitimarse y aceptarse como algo normal, se naturaliza si así mismo es normal, y termina siendo aceptada desde lo cultural y hasta socialmente, a veces bajo  la careta de actos que llegan a creerse, que son incluso y que se cometen en nombre de el amor.

No debemos olvidar el gran peso que tienen también los prejuicios y los mitos que se han construido alrededor de la violencia contra las mujeres, donde se originan las descalificaciones, las frases hirientes, los mecanismos de control y hasta los gestos ofensivos que finalizan por aceptarse, bajo el manto de el desconocimiento y de las pautas de el comportamiento aprendidas.

Te recomendamos leer Conviértete en Una Mujer Segura en Solo 15 pasos – Transfórmate!!!

Características de la Violencia Sutil.

Las clases de violencia sutiles no son menos dañinos para nada que la violencia física y están presentes en todo momento dentro de las relaciones de pareja. Son formas de comportamiento, que en apariencia son normales, pero que son violentas, pues tratan de coaccionar una situación.

1. Cuando nos controlan la vida sin pedirnos nuestra opinión, sólo porque nuestra pareja cree que no actuamos como él desea que lo hiciéramos. Como si lo que él quiere o piensa fuera el modelo a seguir todo el tiempo. Estima que existe un  “modelo típico de comportamiento femenino”, y lo que simplemente no se adapte a él, debe bien modificarse, o cambiarse hasta rehacerse, es decir su pareja debe doblegarse a su visión de modelo.

Todas las formas de control tienen que ver con la violencia sutil, el sugerir la forma de vestirnos, de como maquillarnos, de que comer, imponernos la hora de llegada o de salida, preguntar de forma insistente con quien vamos, qué es lo que hicimos, las llamadas constantes, las diversas violaciones a nuestra intimidad al revisar nuestros teléfonos celulares, las libretas o los correos.

Eres la mujer de la casa

Los celos NO son una manifestación de amor, más bien son señales claras de inseguridad y una forma de controlar en nombre de el amor. Es el recurso más usado por cualquier hombre agresor, para poder satisfacer sus caprichos, sus deseos y así anular la dignidad de la víctima.

2. Otra manera de exponer la violencia silente es cuando se realizan comentarios denigrantes, en burla o despreciativos de nuestros atributos.

Así, una profesional exitosa en su vida científica se queja de la constante recriminación de su esposo “Lo único que haces es  escribir y estudiar ”a pesar de el gran esfuerzo que ella realiza a diario para ser capaz de complementar sus actividades profesionales con la atención a su familia.

O bien, cuando el  hombre simplemente sugiere a su pareja que se ponga a dieta porque “estas un poco pasada de peso” o “Así no se te ve bien ese vestido, ¿ como que subiste de peso?

3. El silencio es otra forma de violencia en las relaciones de pareja, pues privan de una manera oculta de la comunicación  a las mujeres que es tan necesaria.

La pareja que propicia el silencio, generalmente mantiene el trato con otros miembros de su familia, pero ignora y se hace indiferente con su mujer, causándole una sensación de impotencia y abandono.

4. Otra manera de violencia es cuando se trata de someter los intereses de la familia a los de uno de sus miembros, cuando ni siquiera son los mas importantes en ese momento.

Así por ejemplo, de pronto el marido decide quedarse en la casa cuando ya tenían planes anteriores con sus hijos y su esposa para salir. Por lo general todos  deben someterse  a la voluntad de el hombre.

5. También es  una conducta violenta la manipulación de el sexo, es decir, usar las relaciones sexuales como un arma  en contra la pareja. Es el caso cuando, por cualquier excusa, el marido se enoja y deja de tener relaciones sexuales con ella durante algunos días, y a veces durante meses.

6. Prolongar de forma innecesaria los disgustos, es otra manera de violencia, se acrecienta el malestar para tener ventajas dentro de la relación. Ésta debe ser de tipo complementaria, no competitiva, y cuando esto pasa en la pareja es una forma que destruye.

la violencia y el micromachismo

7. Otra manifestación conocida de violencia es cuando no se distribuyen las tareas de la familia y se recargan en uno de sus partes por lo normal en la mujer, o cuando las tareas no son repartidas de forma equitativa, para que cada cual pueda hacer empleo más racional de su tiempo.

En definitiva, la conducta violenta tiene muchas formas de manifestarse.

8. Otras maneras de violencia tienen que ver con el aspecto económico. En estos casos, el hombre mantiene el control de el dinero, supervisa en qué cosa se gastó por mínimo que esto sea, y la mujer tiene que a veces pedir, hasta para compras  que son muy pequeñas relacionadas con los hijos o el hogar.

9.  El culpabilizar a las mujeres ante las fallas en la educación de los hijos, en el cuidado y la atención de el hogar y de la familia, el interferir o prohibir en un nuevo vínculo amoroso de ella, en el caso de ya estar separados, son formas de ejercer el dominio y la violencia psicológica, de someterlas y  de hacerlas desistir de sus proyectos propios.

10. La intransigencia, entendiéndose como la explotación de el trabajo de las mujeres, el intercambio desigual de placeres y cuidados, el retiro de el afecto, la critica, la  irritabilidad, los ataques y las culpas mediante las quejas, los reproches y las descalificaciones; como negarse a ponerse el condón, el caer en chantaje emocional para poder conseguir sexo, los insultos, la delegación de las responsabilidades porque tú lo haces mejor.

11. De igual manera, se pueden incluir actos diarios o esporádicos como minimizar sus opiniones y necesidades  e ignorarlas, crea en ellas sentimientos de desesperación, minusvalía,  y dependencia.

12. El intimidar, el imponerles ideas, el invadir sus espacios o abusar de la capacidad de cuidado femenina, con los cuales se crean además sentimientos de culpa que pueden acrecentar la dependencia afectiva de la mujer,  generar baja autoestima y sentimientos negativos que la hacen más dependiente.

Los ejemplos abundan en las historias de mujeres que han vivido y estado en esas situaciones y aún recuerdan las actitudes y expresiones controladoras de sus esposos y novios, en algunos casos con la aparente intención de protegerlas; en otros, bajo el supuesto de un amor pasional.
Características de la violencia

Frases de alerta frente a la violencia sutil o violencia encubierta.

  • Solo me gusta que salgas conmigo.
  • No deseo que salgas sola con tus amigas porque les podría pasar algo.
  • Si eres tontita.
  • Esa ropa que llevas mejor te la cambias, llama mucho la atención.
  • Eres lo mismo que tu madre.
  • No quiero que vayas sola en el carro, porque tu todavía no manejas bien.
  • No me parece que te sacrifiques por gusto trabajando en la calle; yo te puedo mantener  todo y no te va a faltar nada.
  • ¿Por qué te mira así ese tipo de allá?. Seguro tu lo provocaste.
  • Estás  como muy nerviosa,  seguro debes estar en tus días.
  • Sin mi,  tu no serías nada, lo sabes.
  • ¿Por qué tardaste 10 minutos más en llegar?
  • Nadie, entiende nadie se preocupara ni te amará por ti como yo.
  • Si de verdad me quisieras no irías a esa reunión de el trabajo.

¿Te suenan algunas frases familiares?. Podría ser una larga  e interminable lista de hechos, citas y hasta  deseos.

Cualquier tipo de expresión de violencia puede  volverse en otra. A medida que va avanzando la relación, de los insultos se puede llegar a pasar a romper objetos, de eso a los golpes y si no hay un freno de el problema se puede llegar incluso hasta la muerte.

El micromachismo  las microviolencias o la Violencia Sutil:

Los ejemplos anteriormente mencionados son parte de lo que varios especialistas acerca de el tema suelen identificar como la violencia sutil,  las microviolencias,  o los micromachismos o hasta el llamado maltrato encubierto, entre otros nombres otorgados.
Definido esto como todo acto de violencia basado en el género, que tiene como posible resultado o real un daño sexual, físico, o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación de manera arbitraria de la libertad, ya sea esta en la vida privada o pública. La violencia contra las mujeres sigue siendo un problema social de salud que esta vigente en todo el mundo.
Y detrás de esa violencia sea física, psicológica, sexual, entre otras, hay alguna jerarquía o superioridad, un desequilibrio de poder.
Microviolencia
Las denominadas micro-machismos o las micro-violencias en formas sutiles simbólicas de la violencia, posiblemente sean de las más frecuentes y extendidas y dentro las relaciones intergenéricas, y también las más difíciles para identificar.
En esas clasificaciones se incluyen las conductas cotidianas y sutiles que imponen estrategias de control en contra de sus principales víctimas, las mujeres. Atentan contra la autonomía propia femenina y suelen terminar legitimadas o convertirse en invisibles. Son esas señales las que pueden estar anunciando un mal mucho mayor, si no se reconocen y se actúa al tiempo necesario.
Pueden definirse como controles casi imperceptibles y abusos de el poder, casi legítimos y normalizados por el entorno social, que los hombres ejecutan de forma permanente sobre las mujeres. Son artes hábiles de dominio, de maniobras, que sin ser muy notables violentan insidiosa  y restringen de forma reiterada la autonomía, el poder personal,  y el equilibrio psíquico de las mujeres, atentando además, contra la propia democratización de las relaciones, dicho por Luís Bonino, psicólogo.
Incluyen un amplio abanico de adiestramiento interpersonales que tienen como fin.
a) Mantener la supuesta superioridad y el dominio sobre la mujer, es la objeto de la maniobra.
b) Recuperar o reafirmar  dicho dominio ante la mujer que se rebela.
c) Resistirse al aumento de el poder interpersonal o personal, de una mujer con la que se vincula, o aprovecharse de esos poderes.
Estos comportamientos son  micro abusos y son efectivos porque el orden social que imperan los ratifica, porque se ejercen de manera reiterada hasta llevar a una disminución importante en la autonomía de las mujeres y porque muchas veces son tan simples que pasan de manera inadvertida para quien los sufre y hasta para quien los observa.
Micromachismo sutil

Descripción y clases de la Violencia Sutil o  de los Micromachismos.

Con el objeto de describirlos de forma adecuada, los expertos los establecen clasificándolos en cuatro categorías:
La violencia sutil o los micromachismos directos.
Son aquellos en los que el hombre utiliza la fuerza moral, la psíquica, la económica o la de su personalidad, para intentar hacer doblegar a las mujeres y poder convencerlas de que la razón no está nunca de su parte.
Cumplen su objetivo porque logran provocar un sentimiento de derrota después al comprobar la pérdida, la ineficacia o la falta de fuerza y capacidad para poder defender las propias razones o decisiones. Todo ello suele originar en las mujeres la inhibición, la desconfianza en ellas y en sus propios criterios y la disminución de la autoestima.
Suponen como por ejemplo el uso de forma abusiva de el espacio físico por ejemplo la mejor posición para ver la tv y de el tiempo para sí mismo, el descanso, el ocio a costa de el trabajo de ella. También apelar a la superioridad de la lógica masculinas ¡Lo que dices son tonterías!
* Existen coacciones a nivel de la comunicación.
* El controla el dinero.
* El uso expansivo o abusivo de el espacio y el tiempo para solo él.
* La abusiva insistencia.
* La intimidad impuesta.
* La apelación a su superioridad varonil.
* La toma o el abandono repentino de el mando.
La violencia sutil o los micromachismos indirectos o encubiertos:
Incluyen esos en los que el hombre intenta ocultar su dominio como objetivo.  Algunas de estas obras son tan sutiles que pasan  desapercibidas sin notarlas, y  es por esto que pueden llegar a ser más efectivas que las anteriores.
daño-violento
Esta clase de actuaciones impiden  la acción eficaz  y el pensamiento de la mujer, llevándola en la dirección que ya fue elegida por el hombre y se aprovecha así de su dependencia afectiva y su pensamiento confiado, provocando en ella algunos sentimientos como la confusión, la culpa y las dudas que favorecen el descenso de la autoconfianza y el autoestima.
Se crea así la falta de intimidad a través de el silencio, de el aislamiento, de el mal humor manipulativo y hasta de los mimos. Éste último supone, no reconoce lo valioso que hay en las mujeres,  sus necesidades propias, sus valores, los aportes al bienestar tanto familiar como al masculino y, por el otro, el sobre-valorar lo poco que brinda el hombre.

Viviendo lo escaso como lo muy valioso. También  se compromete la seudonegociación , el hablar pero sin negociar porque él no cambiara su posición , la culpabilizadora inocentización ¡ Tu Exageras, estás loca! y la autojustificación constante. Verifica cada uno de los que te señalamos!!.

* La creación de la falta de intimidad.
* El Silencio
* El malhumor manipulativo.
* El poner límites.
* La avaricia de la disponibilidad y el reconocimiento.
* La inclusión de forma invasiva de terceros.
* La seudocomunicación  y la seudointimidad.
* La comunicación ofensiva y la defensiva.
* Las mentiras y los engaños.
* La seudonegociación.
* La desautorización
* La desvalorizacion y la descalificación.
* La negación constante  de lo positivo.
* La colisión con los terceros.
* El terrorismo misógino.
* El paternalismo.
* La manipulación emocional
* Los dobles mensajes agresivos o afectivos.
* El enfurruñamiento
* El abuso de la confianza.
* Las inocentizaciones o la que se hace de modo culpabilizadora.
* La auto justisficacion o la autoindulgencia.
* Hacerse el bueno y el tonto.
* Los olvidos selectivos.
* La comparación ventajosa.
* La minusvaloración de los errores propios.
trabajo del hogar-violencia
La violencia sutil de crisis o los micromachismos de crisis:
Suelen estos usarse para restablecer el reparto anterior y mantener la desigualdad cuando aumenta el poder de la mujer por cambios en su vida o por la pérdida de poder de el hombre por razones laborales o físicas .

Se trata de esas situaciones donde la mujer demanda una mayor igualdad y el hombre recurre a una especie de rebeldía pasiva , como por ejemplo ¡Tú sabrás qué vas a hacer con la casa si te vas a trabajar fuera! se da mucho tiempo, posterga cualquier cambio hasta un ultimátum de separación o el hartazgo de ella; critica el estilo de hablar.

* El hipercontrol.
* El seudoapoyo.
* El distanciamiento o a resistencia pasiva.
* La negociacion o el rehuir a la crítica.
* Comprometerse y hacerse de méritos.
* El victimismo
* Darse mucho tiempo.
* Estar dando lástima.
La violencia sutil como  micro-machismos utilitarios.
Se realizan de forma especial en el ámbito de las responsabilidades de tipo domésticas y suponen el aprovechamiento de la disposición de la mujer, para el cuidado y la no responsabilización de los hombres en las actividades de el hogar.
Se naturaliza su rol de mujer protectora, como los hijos y la pareja y de soporte de el vínculo y de la comunicación; se hacen requerimientos más o menos  como tapados “¿Dónde está mis zapatos?” significa simplemente búscamela y dámela; se niega cualquier tipo de reciprocidad en el cuidado. No existe la responsabilizacion sobre lo doméstico.
* Existe la no implicación o la pseudo implicación, y hasta la  implicación ventajosa.
* El aprovechamiento y el abuso de las capacidades de servicio femeninas.
* El aprovechamiento y  la naturalización de el rol de cuidadora.
* La delegación de el trabajo de el cuidado en personas y de vínculos.
* El requerimientos de abusos solapados.
* La negación a la igualdad.
* El aprovechamiento y la naturalización de la ayuda al marido.
* El amiguismo paternal.
El concepto de micro-machismo ha sido introducido y considerado desde un punto de vista teórico dentro de la literatura acerca de la violencia contra las mujeres desde su creación con frecuencia relativa.

Esta violencia se vuelve una clase de relación familiar donde la víctima, aprende y reaccionara defensivamente, como la victimaria, originando un estilo de vida familiar donde lo que esta oculto, romperá los frenos de forma explosiva con rabia,  mucho resentimiento y el coraje contenidos en todos los integrantes de la  familia.

La violencia sutil de género tiene siempre dos componentes, un agresor y una agredida aunque se esconda, pero al ser una violencia comprobada puede llevar a enfermedades de salud mental o hasta el suicidio.

Porque por lo general la mujer la oculta y prefiere el callar por vergüenza, por temor o porque ella se siente muy responsable de que las relaciones en la pareja no estén funcionando, tampoco es nada sencillo compartir las vivencias porque el agresor generalmente no es una persona que socialmente se presente como desadaptada, por lo contrario tiene una imagen buena.

miedo por violencia

 ¿Como identificar la Violencia Sutil?

Una forma de poder identificar la violencia sutil o encubierta es mediante sus expresiones, es una violencia que es casi imperceptible, que es ejercida a través de la falta de el respeto, las expresiones llegan al centro en que se fundamenta el sentir de las mujeres agredidas, en su autoestima, por lo tanto esta violencia llega a  paralizar a las personas y las imposibilita para poder defenderse.

No son eventos que sucedan de forma esporádica, que sean producto de estrés u otras diversas circunstancias, son agresiones que se vuelven reiteradas, que se repiten de forma cotidiana y que dejan a sus víctimas , sumidas en la vergüenza, en la culpa, la inutilidad, y por supuesto inmersas en la depresión, porque además, nunca estarán seguras de que haya pasado, pueden atribuirla a simple tonterías personales porque son acontecimientos difíciles de descifrar e indecibles.

Las mujeres que son víctimas de estar en estas posiciones, deben recurrir a especialistas, porque la violencia sutil o la invisible, es una más de las distintas facetas de  la violencia en contra de la mujer, porque ataca su integridad y su salud mental, con consecuencias graves.

Hoy es posible el acudir a múltiples espacios que apoyan a la mujer y empezar salir de el lugar de víctima. Empezar a hablar de sus sentimientos, de el trauma, de lo que le ha pasado,  el buscar la recuperación y la superación de el problema. Los espacios para la mujer han demostrado tener su efectividad, y es una ocasión para poder  reiterar que jamas es demasiado tarde para poder recuperarse.

Consecuencias de la Violencia Sutil.

desigualdad-violencia-sutil

El daño de la confianza propia en las mujeres y el alargamiento de su estado de subordinación son mencionados como las consecuencias que resultan más frecuentes en estos actos, que perpetúan la persistencia femenina en las redes de la subordinación en las relaciones.

Por esto es tan importante el detectar esas formas tan disfrazadas y sutiles de ir inhabilitando la confianza en sí mismas y en su  personalidad, a veces incluso trastocadas de buenas intenciones.

En las mujeres:

–  El sobreesfuerzo psicológico que es la disminución de sus reservas de tipo emocionales y de energía para sí misma y para el desarrollo de sus propios intereses .
La inhibición de el poder personal,  en el cual el desarrollo personal se vuelve lento. Aumentando las actitudes de defensa, de quejas ineficaces.
La tontificacion o la inhibición de la lucidez mental, es el bloqueo de las acciones , críticas, valientes y eficaces.
Deterioro de autocredibilidad y  la autoestima, aparece la inseguridad, la impotencia y la incompetencia.
– Aparece la  irritabilidad crónica y el malestar difuso.
En la pareja:
La relación se vuelve asimétrica, no es equitativa, existe la autonomía de los hombres a costa de las mujeres, la supremacía de sus intereses.
La culpabilización a la mujer. Nos comenzamos a quejar de forma inútil, él se inmuniza ya no escucha. El mandato de el género hace que la mujer siempre se autoinculpe y que no se acepte el machismo.
La convivencia se convierte entonces en una guerra fría, en un lugar donde la mujer es victima y no se puede relajar.
 “¡Atentas!…No todo es lo que parece: y si nos hace sentir temor, es violencia”.
Recuerda, que cualquier clase de violencia en contra de las mujeres ya es un delito, lo que tratas de evitar no se ira hasta que lo enfrentes.
La violencia en contra de la mujer germina en las relaciones de parejas desiguales, debido a que asimismo existe la discriminación en la repartición de las tareas laborales para la mujer, y la discriminación también es una forma de violencia.
Con mayor frecuencia este tipo de agresiones llamadas sutiles o  los micromachismos, empiezan desde el noviazgo, con una mala mirada o con alguna palabra  que sea hiriente. Dichos comportamientos incluyen también pequeños abusos llenos de violencias que atentan contra la mujer y su autonomía.
Lo mas importante es  romper el silencio y exigir tus derechos. No dudes, huye de toda relación que adviertas nociva para tu persona, no te engañes, esta atenta a las señales.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.