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7 Trastornos Mentales Más Comunes -Síntomas Y Tratamientos!

Los trastornos mentales se observan a menudo en la práctica médica y se manifiestan en la forma de una anomalía primaria o una concomitante. La prevalencia de los trastornos mentales o por toxicomanía en Estados   se aproxima a 30%, pero solo un tercio de estos individuos recibe tratamiento en la actualidad.

Trastornos del estado de animo (Trastornos afectivos principales)

Los trastornos del estado de ánimo se caracterizan por una alteración en la regulación del estado de ánimo, la conducta y el afecto; se subdividen en: 1) trastornos depresivos, 2) trastornos bipolares (depresión más episodios maníacos o hipomaniacos) y 3) depresión relacionada con enfermedades médicas o alcoholismo y toxicomanías

  • Depresión mayor

 Manifestaciones clínicas estos trastornos mentales Afecta a 15% de la población general en algún momento de la vida; 6 a 8% de todos los pacientes ambulatorios en los consultorios de atención primaria cumple los criterios diagnósticos. El diagnostico se establece cuando han existido cinco (o más) de los siguientes síntomas durante dos semanas (por lo menos uno de los síntomas debe ser el número 1 o el 2 que se enuncian a continuación):

  1. Depresión del estado de ánimo
  2. Perdida del interés o el placer
  3. Cambio en el apetito o el peso
  4. Insomnio o hipersomnio
  5. Fatiga o pérdida de energía
  6. Agitación o retraso psicomotores
  7. Sentimientos de inutilidad o culpa inadecuada
  8. Menor capacidad para concentrarse y tomar decisiones
  9. Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio

Un pequeño número de individuos con depresión mayor tiene síntomas psicóticos (alucinaciones e ideas delirantes) con su estado de ánimo deprimido. Los sucesos negativos de la vida pueden desencadenar depresión, pero hay factores genéticos que influyen en la sensibilidad a estos acontecimientos.

El primer episodio depresivo suele iniciarse al comienzo de la edad adulta entre los trastornos mentales, aunque la depresión mayor puede presentarse a cualquier edad. Los episodios no tratados se resuelven por lo general en forma espontánea en el curso de algunos meses a un año. Sin embargo, un número considerable de pacientes padece depresión crónica que no remite o tiene una respuesta parcial al tratamiento.

La mitad de todos los sujetos que experimentan un primer episodio depresivo tiene una evolución recurrente. Los episodios no tratados o tratados de manera parcial colocan al sujeto en riesgo de padecer trastornos del estado de ánimo en el futuro. En un mismo individuo, la naturaleza de los episodios puede ser similar en el transcurso del tiempo. A menudo se observan antecedentes familiares de trastornos del estado de ánimo y tienden a predecir una evolución recurrente. La depresión mayor también suele ser el cuadro inicial de un trastorno bipolar (enfermedad maniacodepresiva).

Suicidio Entre 4 y 5% de todos los individuos deprimidos se suicida y la mayoría habrá solicitado ayuda de un médico en el mes anterior a su deceso. Los médicos siempre deben investigar acerca del suicidio al valorar a un paciente con depresión.

  •  Depresión con enfermedad médica

 Casi cualquier clase de fármaco puede desencadenar o agravar una depresión. Los antihipertensivos, los anticolesterolemicos y los antiarritmicos son detonantes comunes de síntomas depresivos. Entre los fármacos antihipertensivos, los bloqueadores adrenérgicos β, y en menor grado los antagonistas de los conductos de calcio, tienen mas probabilidades de ocasionar una depresión del estado de ánimo.

La depresión iatrogenia también debe considerarse en los individuos que reciben glucocorticoides, antimicrobianos, analgésicos generales, antiparkinsonianos o anticonvulsivos.

Entre 20 y 30% de los pacientes con cardiopatías manifiesta un trastorno depresivo. Los antidepresivos tricíclicos (TCA) están contraindicados en sujetos con bloqueo de rama del haz de His, y la taquicardia provocada por los TCA constituye un problema adicional en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva. Los inhibidores selectivos de la recaptacion de serotonina (SSRI) no desencadenan al parecer cambios electrocardiograficos ni efectos cardiacos adversos y, por lo tanto, son fármacos de primera opción adecuados en los individuos con riesgo de padecer complicaciones relacionadas con los TCA. No obstante, los SSRI pueden interferir con el metabolismo hepático de los anticoagulantes e intensificar el efecto anticoagulante.

En el cáncer, la prevalencia de la depresión es de 25%, pero se presenta en 40 a 50% de los pacientes con cáncer del páncreas o la bucofaringe. La caquexia extrema por cáncer puede malinterpretarse como depresión. Los antidepresivos en los sujetos con cáncer mejoran la calidad de vida, lo mismo que el estado de ánimo.

La diabetes mellitus 

Constituye otro factor que debe considerarse dentro de los trastornos mentales, la gravedad del estado de ánimo guarda relación con las cifras de hiperglucemia y las complicaciones diabéticas.

Los inhibidores de la monoaminooxidasa (MAOI) pueden precipitar hipoglucemia y aumento de peso. Los TCA pueden originar hiperglucemia y avidez por carbohidratos. Los SSRI, al igual que los MAOI, disminuyen la glucosa plasmática en ayuno, pero son más fáciles de utilizar y también mejoran el cumplimiento del régimen alimentario y la farmacoterapia.

La depresión puede presentarse en caso de hipotiroidismo o hipertiroidismo, trastornos neurológicos, en personas seropositivas para VIH e individuos con hepatitis C crónica (la depresión se agrava tras el tratamiento con interferón).

  • Trastorno bipolar (enfermedad maniacodepresiva)

Manifestaciones clínicas

Es un trastorno cíclico del estado de ánimo en el cual los episodios de depresión mayor se alternan con episodios de manía o hipomanía; 1.5% de la población resulta afectada. La mayoria de los pacientes sufre un primer episodio maniaco en la adolescencia o al comienzo de la edad adulta.equizofrenia

El tratamiento antidepresivo puede provocar un episodio maniaco; los individuos con un episodio depresivo mayor y un antecedente de “exaltaciones” (manía o hipomanía, que pueden ser placenteras/eufóricas o de irritabilidad/impulsividad) o un antecedente familiar de trastorno bipolar, o ambas cosas, no deben tratarse con antidepresivos, sino que deben remitirse de inmediato a un psiquiatra. En el caso de la manía son características una exaltación o expansión del estado de ánimo, irritabilidad, estallidos de ira e impulsividad. Los síntomas específicos comprenden de los trastornos mentales:

1) verborrea inusual;

2) profusión de ideas y pensamientos precipitados e inconexos;

3) autoestima magnificada que puede convertirse en delirante;

4) disminución de la necesidad de dormir (a menudo la primera manifestación de un episodio maníaco incipiente);

5) incremento de la actividad dirigida a objetivos o agitación psicomotora;

6) distracción;

7) participación excesiva en actividades riesgosas (gastos extraordinarios, indiscrecionesmsexuales). Los pacientes con manía confirmada pueden volverse psicóticos. La hipomanía se caracteriza por síntomas maniacos atenuados y muchas veces se subdiagnostica, lo mismo que los “episodios mixtos”, en los que los síntomas depresivos y maniacos o hipomaniacos se presentan en forma simultánea.

Si no se trata, un episodio maniaco o depresivo suele durar varias semanas, pero puede persistir hasta ocho a 12 meses. Las variantes del trastorno bipolar comprenden ciclos rápidos y ultrarrápidos (episodios maniacos y depresivos que tienen lugar en ciclos de semanas, días u horas). En muchos pacientes, sobre todo mujeres, los antidepresivos desencadenan ciclos rápidos y agravan la evolución de la enfermedad. Los individuos con un trastorno bipolar corren el riesgo de consumir drogas, sobre todo alcohol en exceso, y

Otros trastornos psicóticos

Estos comprenden trastorno esquizoafectivo (en el que los síntomas de esquizofrenia se intercalan con episodios de trastornos del estado del ánimo mayores) y trastorno esquizofreniforme (los pacientes cumplen los requisitos de los sintomas, pero no los de la duración para la esquizofrenia).

  • Trastornos por ansiedad

Se distinguen por ansiedad grave y persistente o un sentido de pavor o presagio. Es el grupo más prevalente de enfermedades psiquiátricas que se presenta en la población y ocurre en 15 a 20% de los pacientes clínicos médicos.

Lee sobre: Qué Es La Ansiedad? Conoce Sus Síntomas Y Tipos De Trastornos

  • Trastorno de pánico

Ocurre en 1 a 3% de la población; en ocasiones hay una agregación familiar. Se inicia en las últimas etapas de la adolescencia o al comienzo de la edad adulta. La primera vez el paciente casi siempre acude a un médico no psiquiatra, a menudo en el servicio de urgencias, como un posible infarto al miocardio o un problema respiratorio grave. El trastorno suele pasar inadvertido en un principio o se diagnostica en forma errónea. Tres cuartas partes de los pacientes con trastorno de pánico también cumplen los criterios de una depresión mayor en algún momento de los trastornos mentales.

Manifestaciones clínicas

Se caracteriza por crisis de pánico, que son paroxismos súbitos, inesperados y agobiantes de terror y temor, con múltiples síntomas somáticos relacionados. Por lo general, las crisis alcanzan un máximo en los primeros 10 min y luego se resuelven con lentitud de manera espontánea; se presentan de una manera inesperada. Los criterios diagnósticos para el trastorno de pánico comprenden crisis de pánico recurrentes y por lo menos un mes de inquietud o preocupación por las crisis o un cambio en la conducta relacionado con ellos.

Las crisis de pánico deben acompañarse de cuando menos cuatro de las siguientes manifestaciones de los trastornos mentales:  palpitaciones, sudación, temblores o agitación, disnea, asfixia, dolor torácico, nausea o malestar abdominal, mareo o desmayo, desrealizacion o despersonalización, temor de perder el control, temor a la muerte, parestesias y escalofrío o bochorno. Cuando el trastorno pasa inadvertido y no se trata, los pacientes experimentan a menudo una morbilidad significativa: pueden tener miedo de salir de su casa y sufren una ansiedad anticipatoria, agorafobia y otras fobias difusas; muchos recurren a la automedicación con alcohol o benzodiazepinas.

El trastorno de pánico debe distinguirse de los trastornos cardiovasculares y respiratorios. Los padecimientos que pueden simular o agravar las crisis de pánico son hipertiroidismo, feocromocitoma, hipoglucemia, ingestión de fármacos (anfetaminas, cocaína, cafeína y descongestivos nasales simpaticomimeticos) y privación de drogas (alcohol, barbitúricos, opiáceos y tranquilizantes menores).

  • Trastorno de ansiedad generalizada

Se caracteriza por una ansiedad persistente y crónica; ocurre en 5 a 6% de la población.

Manifestaciones clínicas Los pacientes experimentan una preocupación persistente, excesiva o irreal vinculada con tensión muscular, alteraciones en la concentración, activación autónoma, sensación de “tener los nervios de punta” o inquietud e insomnio. Los enfermos se preocupan en exceso por cuestiones menores, lo cual tiene el efecto de perturbar su vida; a diferencia del trastorno de pánico, las manifestaciones de disnea, palpitaciones y taquicardia son relativamente raras. Muchas veces se observa depresión secundaria, lo mismo que fobia social y toxicomanía concomitante.

  • Trastorno obsesivo-compulsivo

Es unos de los trastornos mentales graves que se presenta en 2 a 3% de la población y que se caracteriza por obsesiones recurrentes (pensamientos de intrusión persistentes) y compulsiones (conductas iterativas) que alteran las actividades cotidianas. Los pacientes se avergüenzan a menudo de sus síntomas; los medios deben hacer preguntas específicas para detectar este trastorno; entre ellas, se inquirirá sobre pensamientos y conductas recurrentes.

Manifestaciones clínicas Los pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos comunes incluyen temor a los gérmenes o contaminación, lavado de las manos, conductas de cálculo, así como la verificación y realización repetida de acciones como el cierre de una puerta.

El inicio aparece casi siempre en la adolescencia (no es raro que comience en la infancia); es más frecuente en varones y niños primogénitos. Son comunes los trastornos concomitantes, de los cuales el más frecuente es la depresión, otros trastornos de ansiedad, trastornos de la alimentación y tics. La evolución del trastorno obsesivo-compulsivo suele ser episódica con periodos de remisión incompleta; algunos casos pueden mostrar un deterioro constante del funcionamiento psicosocial

  • Trastorno por estrés postraumático

Se presenta en un subgrupo de individuos expuestos a un traumatismo grave que pone en peligro la vida. Si la reacción ocurre poco después del suceso, se denomina trastorno por estrés agudo, pero si la reacción se retrasa y está sujeta a recurrencia, se diagnostica trastorno por estrés postraumático (PTSD). Los factores predisponentes comprenden un antecedente psiquiátrico y características de personalidad, como extroversión y un alto grado de neurosis.

Manifestaciones clínicas Los individuos experimentan síntomas concomitantes de desapego y pérdida de la reactividad emocional. El paciente puede sentirse despersonalizado y no poder recordar sucesos específicos del traumatismo, aunque los experimenta de nueva cuenta a través de intrusiones en el pensamiento, sueños o reviviscencias. Las toxicomanitas concomitantes y otros trastornos del estado de ánimo y por ansiedad son comunes.

Este trastorno es en extremo debilitante; la mayoría de los pacientes necesita remitirse a un psiquiatra para recibir atención continua.

  • Trastornos fóbicos

Manifestaciones clínicas Temores irracionales y recurrentes a objetos, actividades o situaciones específicos, con una conducta subsiguiente que consiste en evitar el estímulo fóbico.bipolaridad

El diagnostico de los trastornos mentales se establece solo cuando dicha conducta interfiere en el funcionamiento social o laboral. Afecta a cerca de 10% de la población. Las fobias comunes incluyen temor a los sitios cerrados (claustrofobia), temor a la sangre y temor a volar. La fobia social se distingue por un temor especifico a situaciones sociales o de participación en las que el individuo se expone a personas desconocidas o al posible juicio y evaluación de otros (por ej. tener que conversar en una fi esta, usar baños públicos, conocer personas nuevas).

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