Síntomas del VIH de los Cuales Hay que estar ALERTA!

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH), daña o mata las células del sistema inmune. El estadio más desarrollado de ésta infección con VIH es el SIDA, lo cual son las siglas del síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Sigue leyendo este artículo y descubre cuáles son los síntomas del VIH además de todo lo referente. ¡No te lo pierdas!

El VIH se suele contagiar a través de las relaciones sexuales sin ninguna protección con una persona contagiada. El SIDA también se puede contagiar por compartir agujas con drogas o a través del contacto con la sangre de una persona infectada.

Las mujeres se pueden infectar con más facilidad durante el sexo vaginal que los hombros. Y, si contraen el VIH, presentan problemas específicos.

Los Sintomas del VIH incluyen:

• Dificultades como infecciones por cándida repetidas, enfermedad inflamatoria pélvica severa y, asimismo, poseen un riesgo más elevado de cáncer cervical.

• Efectos adversos distintos a los medicamentos para tratar el VIH.

• Riesgo de transmitir VIH a su bebé cuando esté embarazada o durante el parto.

Como bien sabemos, es una enfermedad que no tiene cura, pero existen muchas medicinas para combatir la infección por VIH y las infecciones y cánceres que le acompañan. Las personas que la padecen pueden vivir con la enfermedad por muchos años.

¿Qué es el VIH?

El VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Humana suele ser un microorganismo que ataca al Sistema Inmune de las personas, debilitándolo y haciéndoles muy vulnerables ante una serie de infecciones, algunas de las cuáles podrían poner en peligro la vida.

Sida

El SIDA o Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida suele ser el estado de la infección por el VIH que se caracteriza por los bajos niveles de defensas y la manifestación de infecciones oportunistas.

Cómo se contrae el VIH

¿Cómo una persona puede contraer el VIH?

El VIH sólo se puede transmitir de una persona a otro a través de los líquidos corporales, como lo es la sangre, el flujo vaginal y el semen. Los niños que son nacidos de madres que padecen la infección también pueden contraerla durante el embarazo. Por lo tanto, existen tres vías a través de las cuales el virus del VIH se puede contagiar:

• Vía sexual:

A través del contacto sexual, ya sea anal, vaginal u oral; siendo el anal el que presenta un elevado riesgo por la delicadeza de los tejidos y la facilidad con la que se pueden provocar heridas.

• Vía sanguínea:

Este contagio se produce al compartir cualquier material que haya estado en contacto con la sangre de una persona infectada y que posteriormente pueda ponerse en contacto con la sangre de una persona sana. Se puede tratar de agujas, jeringas, y todo el material que se utilice para realizar un piercing, tatuajes, o en sesiones de acupuntura, y no haya sido previamente esterilizado. El riesgo de contagio mediante las transfusiones de sangre hoy en día es muy bajo, gracias a los grandes controles que son realizados a las sangres donadas.

• Vía vertical (madre-hijo):

Cuando la madre es seropositiva se puede originar la transmisión del virus durante el embarazo, el parto y la lactancia.

Más de la mitad de las mujeres que presentan VIH contrajeron la infección de sus parejas sexuales. Una mujer puede contraer esta enfermedad por contacto con un hombre o con otra mujer. Cuando una mujer tiene relaciones sexuales con un hombre que posee la infección, presenta un alto riesgo de contraer el VIH si no se utiliza un condón de la manera apropiada.

¿Quiénes pueden contraer el VIH?

Partiendo desde aquí, existen una serie de colectivos que presentan un elevado riesgo de contraer el VIH:

• Drogadictos que suele compartir las agujas para inyectarse drogas por vía intravenosa.

• Los recién nacidos de madres con VIH que durante todo el embarazo no adoptaron ningún tipo de terapia.

• Personas que tienen relaciones sexuales sin preservativo.

• Las personas que recibieron transfusiones de sangres o hemoderivados entre el año 1977 y 1985 (en esta época los exámenes de detección de esta enfermedad en las donaciones de sangre no eran un protocolo obligatorio).

• Prostitutas.

En otros fluidos como la saliva, las lágrimas o el sudor, el virus se encuentra presente pero en una cantidad insuficiente para contagiar a otra persona. De forma que se puede mantener una relación estrecha con una persona seropositiva sin riesgo de infección, mientras que se tengan al tanto una serie de precauciones.

¿Cuáles son los síntomas del VIH?

Cuando se contrae por primera vez la infección por el VIH, la persona podría no presentar ningún síntoma. No obstante, la persona a menudo irá desarrollando síntomas similares a los de la gripe que durarán varias semanas. Estos incluyen:

• Dolor de cabeza.

• Fiebre.

• Debilidad.

• Ganglios linfáticos inflamados (nódulos linfáticos).

• Dolor de garganta.

• Sarpullido.

Si una persona ha sido contagiada por la infección del VIH de manera reciente, es probable que no se dé cuenta. Además, es posible que la persona de quien contrajo el virus no parezca estar enferma ni se sienta indispuesta. Asimismo, los signos y los síntomas de la infección por el VIH son muy parecidos a los de otros padecimientos, como la mononucleosis, la amigdalitis o la gripe.

Otros síntomas del VIH

A medida que la enfermedad va avanzando, se podrían manifestar y/o empeorar los síntomas. Es muy probable que esto lleve un tiempo. Algunas personas que tienen VIH no empiezan a tener síntomas hasta pasados 10 años, como máximo. Cuando sí se manifiestan los síntomas, pueden incluir:

• Ganglios linfáticos inflamados (nódulos linfáticos).

• Diarrea.

• Fiebre.

• Tos.

• Falta de aire.

• Pérdida de peso involuntaria.

Las fases de la infección por el VIH

Existen tres fases de infección por el VIH:

• Infección aguda por el VIH

La infección aguda suele ser la fase inicial de infección por el VIH. Se suele manifestar de 2 a 4 semanas aproximadamente después de que una persona ha contraído la infección por el virus. Durante esta etapa, muchas personas presentan síntomas parecidos a los de la influenza (gripe), como la fiebre, el dolor de cabeza y erupción cutánea. En esta fase, el VIH se reproduce velozmente y se propaga por todo el organismo. El virus ataca y destruye una clase de glóbulos blancos (linfocitos CD4) del sistema inmunitario lo cual luchan contra la infección. El VIH puede ser transmitido durante cualquier fase de infección, pero el riesgo es mucho más elevado durante la fase aguda.

• Infección crónica por el VIH

La segunda fase es la de la infección crónica por el VIH (también conocida como infección asintomática por el VIH o fase de latencia clínica). Durante esta etapa de la enfermedad, el VIH se sigue reproduciendo en el cuerpo pero en concentraciones mucho más bajas. Aunque muchas personas la infección crónica por el VIH no presentan ningún síntoma vinculado con la misma, pueden propagar fácilmente el virus a otras. Sin tratamiento con medicamentos antirretrovirales, la infección crónica evoluciona el SIDA en un periodo de 10 a 12 años aproximadamente.

• SIDA

El SIDA suele ser la fase final de la infección por el VIH. Dado que el virus ha destruido el sistema inmunitario, el cuerpo no puede luchar contra las infecciones oportunistas y el cáncer. (La tuberculosis y la neumonía son ejemplos claros de infecciones oportunistas). Se diagnostica el SIDA cuando una persona con el VIH posee un recuento de linfocitos CD4 inferior a 200/mm3 o una o más infecciones oportunistas o las dos cosas. Sin tratamiento, generalmente, las personas con SIDAN suelen sobrevivir por lo menos unos 3 años.

¿Cómo contraen los bebés la infección del VIH de sus mamás?

Los bebés pueden contraer la infección por el VIH de sus madres durante el embarazo, durante el parto y también durante la lactancia.

Hoy en día se pueden evitar muchos casos de VIH en los niños dando medicinas a la madre embarazada y a su bebé recién nacido. No se puede ofrecer esta protección a la mujer embaraza si ella no sabe que tiene la infección. Muchas personas que tienen la infección por el VIH sienten y creen, al inicio, que están completamente sanas. La única forma de saber si una persona tiene la infección es realizándose una prueba de VIH. Si está embarazada, pida a su médico que le haga una prueba de VIH como parte del cuidado prenatal. O mejor aún, si está pensando en quedar en estado, hable con su proveedor de atención médica sobre la posibilidad de que usted y su pareja se realicen pruebas de VIH.

¿Quién tiene más riesgo de contraer la infección por el VIH?

En los primeros días de la epidemia del SIDA, parecía que el contagio por el VIH se encontraba confinado a determinados grupos. Estos incluían a las personas que consumían drogas por vía endovenosa, los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres y las personas que presentaban hemofilia (una enfermedad que afecta la coagulación de la sangre y suele requerir tratamientos con transfusiones de sangre frecuentes). Las personas que presentan hemofilia contraían el VIH al recibir transfusiones de sangre donada y contaminada con VIH. Hoy en día, las donaciones de sangre se analizan primeramente para detectar el VIH, y se destruyen las donaciones de sangre contagiada por el VIH.

En la actualidad, la infección por el VIH se encuentra mucho más extendida. A continuación te mostramos una lista de personas que poseen un riesgo más elevado de contraer la infección por el VIH:

• Cualquier hombre que tenga relaciones sexuales con otros hombres.

• Cualquier persona que tenga relaciones sexuales con una prostituta.

• Cualquier persona que tenga varias parejas sexuales.

• Cualquier persona que comparta agujas al utilizar drogas ilegales inyectables.

• Cualquier persona que ofrezca sexo a cambio de dinero o de drogas.

• Cualquier persona que posea una enfermedad de transmisión sexual.

• Cualquier persona que tenga o haya tenido una pareja sexual con alguno de los factores de riesgo que se acaba de indicar.

Posibles factores de riesgo de infección por el VIH

Usted se debe realizar una prueba de detección del VIH si:

• Ha mantenido relaciones sexuales sin protección con muchas parejas sexuales.

• Padece una infección de transmisión sexual (STI, por sus siglas en inglés).

• Utiliza drogas no legales inyectables.

• Ha recibido transfusiones de sangre o productos de la sangre antes del año 1985.

• Tiene una pareja sexual con alguno de estos factores de riesgo que te hemos nombrado.

¿Qué tipo de contacto es seguro?

El VIH no puede vivir durante mucho tiempo fuera del cuerpo, de manera que no se puede contraer por un contacto casual. El virus no se puede contraer tocando a otra persona, estrechándole la mano ni abrazándola, ni nadando en una piscina púbica, donando sangre ni utilizando tinas calientes, teléfonos, baños públicos, manijas de puertas ni bebederos. Tampoco se puede contraer a través de alimentos, mosquitos ni otros insectos.

¿La infección por el VIH es distinta en las mujeres que en los hombres?

La infección por el VIH es, básicamente, igual para las mujeres que para los hombres. Durante mucho tiempo después de contraer la infección, la persona puede parecer estar totalmente sana. A lo largo de los años, el sistema inmune de la persona se va debilitando de manera gradual hasta que es incapaz de combatir otras infecciones.

La diferencia que existe entre los hombres y las mujeres es que las mujeres con infección por el VIH a menudo presentan problemas adicionales, como lo es la candidiasis vaginal reiterada, sobre todo a medida que el sistema inmunitario se debilita. Las infecciones más graves, como lo es la enfermedad inflamatoria pélvica (una infección de los órganos reproductores internos de la mujer), pueden ser un poco más complicadas de tratar. Los padecimientos del cuello uterino, como el precáncer (displasia) y el cáncer, suelen avanzar con mayor rapidez. Pueden ser más complicados de tratar si una mujer tiene VIH.

Tratamiento por la infección del VIH

Para tratar la infección por el VIH existen varios tipos de fármacos. Estos medicamentos inciden en diferentes aspectos del proceso por el cual el virus se replica. Debido a que el VIH muta con velocidad para volverse resistente a cualquier fármaco individual, los pacientes deben tomar una mezcla de medicamentos con el fin de lograr la supresión máxima del VIH.

Esta combinación de medicamentos es conocida como terapia antirretrovírica; algunas personas usan el término “tratamiento ARV” (antirretrovírico). Los fármacos antirretrovíricos se suelen emplear para tratar a los niños y a los adultos infectados por el VIH, para prevenir la transmisión maternoinfantil del virus o como terapia preventiva luego de la exposición al contagio por el VIH (también llamada profilaxis posexposición). En niños y en lactantes, la administración de la terapia antirretrovírica en las etapas iniciales de la infección también ha llevado a cambios muy positivos y significativos en la supervivencia de los niños infectados por el VIH.

La terapia antirretrovírica suele modificar el curso natural de la infección por el VIH, prolongando de manera significativa el periodo entre la infección inicial y el desarrollo de los síntomas. Para ello, es sumamente importante diagnosticar la infección por el VIH con anterioridad a la manifestación de los síntomas del SIDA, para comenzar la terapia en el momento más oportuno y eficaz antes de que el sistema inmunitario ya esté dañado. De todos modos, los pacientes que empiezan la terapia aun después del diagnóstico de sida consiguen a menudo ciertos beneficios de salud sustanciales y muy prolongados.

Aunque la terapia antirretrovírica es bastante eficaz para disminuir la progresión de la enfermedad vinculada con el VIH y puede prolongar la vida hasta obtener una esperanza de vida normal, no es una curación, y las personas contagiadas pueden desarrollar el sida en cualquier momento. La terapia antirretrovírica no debe ser interrumpida y hay que tomarla durante toda la vida. Cualquier excepción a esta regla se debería realizar de manera individualizada y en consulta con un médico especializado. Asimismo de los tratamientos para la propia infección por el VIH, existen terapias para prevenir o para tratar muchas infecciones oportunistas que van vinculadas con el virus.

Tratamiento de la infección por el VIH, ¿Es igual para los hombres y para las mujeres?

Por lo general, las recomendaciones para el uso de medicamentos contra la infección del VIH son las mismas para las mujeres que para los hombres. No obstante, existen algunos factores propios de las damas que pueden afectar su tratamiento contra el VIH. Entre ellos cabe destacar el elevado riesgo de efectos secundarios provocados por algunos medicamentos contra el VIH, el control de la natalidad y el embarazo.

• Efectos secundarios

Algunos efectos secundarios de los medicamentos contra el VIH pueden ser más comunes o más graves en las mujeres que en los hombres. Por ejemplo, el peligro de efectos secundarios vinculados al hígado debido a la nevirapina (marca comercial: Viramune) es mucho mayor en las mujeres que en los hombres

• Control de la natalidad

Algunos medicamentos contra la infección del VIH pueden disminuir la eficacia de los anticonceptivos hormonales, por ejemplo, los parches, las píldoras, los anillos o los implantes para el control de la natalidad. Es probable que las mujeres que son tratadas con medicamentos contra el VIH tengan que utilizar métodos extras o distintos de control de la natalidad.

• Embarazo

Las mujeres que son seropositivas toman medicamentos contra el VIH durante el embarazo y el parto para así prevenir la transmisión materno infantil del VIH.

Los siguientes elementos afectan el uso de los medicamentos contra el VIH durante el embarazo:

Cambios durante la gestación que pueden afectar la manera en que el cuerpo asimila los medicamentos contra el VIH. Debido a estos cambios, la dosis de los medicamentos podría cambiar durante el embarazo.

Posibles efectos adversos de dichos medicamentos que hacen más difícil seguir el régimen de tratamiento contra el VIH durante el embarazo.

– El riesgo potencial de defectos congénitos con el uso de algunas medicinas contra el VIH. Ninguna de estos últimos se ha relacionado claramente a los defectos congénitos, pero algunos medicamentos han originado ciertas preocupaciones. Las mujeres embarazadas y sus proveedores de atención de salud suelen examinar cuidadosamente los riesgos y los beneficios de determinados medicamentos al elegir el régimen de tratamiento contra el VIH que se debe utilizar durante el embarazo.

¿Se puede curar el VIH/SIDA?

En la actualidad, no existe ninguna cura para la infección por el VIH. Sin embargo, existen tratamientos para las personas que lo presentan.

Si una persona presenta VIH, puede tomar una combinación de medicamentos que se conoce como “cocteles”. Los cocteles de medicamentos sirven fortalecer el sistema inmunológico con la finalidad de evitar que el VIH se desarrolle hasta convertirse en SIDA o también para aliviar los síntomas del SIDA. A menudo, estos medicamentos suelen ser muy costosos, pueden tener efectos bastante graves y muy molestos, y es posible que no se encuentren disponibles para todos los pacientes. Estos medicamentos sólo tienen efectos positivos en algunas personas y durante períodos limitados.

No obstante, gracias a los “cocteles” para el sistema inmunológico y los tratamientos mejorados para los síntomas del SIDA, hoy en día las personas pueden vivir con VIH/SIDA durante muchísimos años. Los nuevos tratamientos e investigaciones pueden ser de gran ayuda para que las personas puedan vivir mucho más tiempo.

¿Cómo se puede prevenir el contagio o la propagación del VIH?

Existen muchos métodos para protegerte de la infección del VIH. El más seguro es abstenerse de tener relaciones sexuales y de compartir jeringas y agujas si usas esteroides, hormonas u otros medicamentos.

Muchas personas han sido contagiadas con el VIH por compartir agujas. Si utilizas agujas para administrarte esteroides, hormonas u otros medicamentos, sigue estos consejos:

• Nunca compartas las jeringas y agujas

• Participa en un programa de intercambio de agujas.

• Asegúrate de esterilizar las agujas que utilices.

Otras de las prevenciones incluyen:

Utilizar siempre instrumentos estériles o que se puedan desechar para perforar la piel (análisis de sangre, tatuajes, inyecciones, etcétera.). Por la razón explicada en el punto anterior.

Usar correctamente los preservativos de látex (femenino o masculino) al mantener relaciones sexuales con penetración (ya sea vaginal, anal u oral).

Evitar el sexo oral sin protección. Aunque parece que la boca suele ser un entorno hostil para el VIH, se han visto casos de transmisión del VIH por vía oral (boca-pene, boca-vagina y boca-ano), por lo que el contacto de secreciones vaginales, de semen o de sangre infectados en la boca supone un riesgo.

Cómo prevenir el VIH

• Las mujeres embarazadas que son portadoras del virus deben recibir tratamiento para reducir el riesgo de transmisión al feto durante el embarazo y el parto, y no se debe amamantar al niño. Es recomendable, además, el parto por cesárea, debido a que disminuye el riesgo de transmitir el virus al bebé.

• Los profesionales sanitarios que trabajen con personas infectadas por el sida deben extremar las precauciones para no pincharse accidentalmente con agujas infectadas, y usar ropa, gafas y máscaras protectoras para evitar el contacto con sangre u otros fluidos que contengan el VIH.

• La sangre que se utiliza en las transfusiones, y cualquier otro producto sanguíneo que se vaya a usar en algún tratamiento (como el de la hemofilia, por ejemplo) deben ser analizados para descartar la presencia del virus.

• Al igual que la sangre y sus derivados, también es indispensable analizar el semen donado con la prueba de anticuerpos del VIH antes de ser usado.

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