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Prolapso Del Útero: Causas, Complicaciones, Síntomas Y Tratamiento.

Hola amigos de Europortal, hoy te hablaremos de un tema que inquieta mucho a las mujeres y es el prolapso del útero y de la vagina se origina por la relajación que puede llegar a existir en el aparato musculo-esquelético de los órganos sexuales femeninos internos, en especial de la musculatura existente en el suelo pélvico. Esto hace que ambos órganos por lo general cambien de posición y comiencen a descender.

El útero cuelga de forma elástica de los ligamentos de la pelvis y se estabiliza desde abajo por el suelo pélvico. A lo largo de la vida o a causa de los embarazos, la musculatura del suelo pélvico y los ligamentos pueden llegar a debilitarse. Esto provoca el prolapso del útero y de la vagina. Es normal que se produzca un pequeño prolapso durante la vida, que no suele causar síntomas si es ligero. Sigamos leyendo.

Pero si el prolapso es más importante, se producen molestias, como una sensación de presión, de peso genital y de tener un bulto, dolores en el sacro o problemas al orinar como inicialmente, pérdida involuntaria de orina, urgencia en la micción y sensación de micción incompleta. El prolapso uterino y vaginal también puede cursar problemas para defecar, dolor pélvico y alteraciones en las relaciones sexuales.

prolapso del útero

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El prolapso uterino también puede llegar a pasar cuando los músculos y los ligamentos asociados a el suelo pélvico se comienzan a estirar y por ende se debilitan, por lo que dejan de proporcionar el adecuado sostén  para el útero que es  un órgano tan importante. En consecuencia, el útero se va a comenzar a deslizar hacia la vagina o puede incluso sobresalir de ella.

El prolapso en el cuello uterino puede llegar a afectar a las mujeres de cualquier edad. Sin embargo, suele afectar mayormente a las mujeres pos-menopáusicas que han tenido uno o quizás más partos vaginales.

Otros factores que son de riesgo para el prolapso en el útero y de la vagina son la debilidad que puede llegar a existir en el tejido conjuntivo y en el de la propia musculatura, en los partos complicados o muy seguidos, en el tiempo de la menopausia, en algunas enfermedades como lo son la diabetes, el sobrepeso en la persona, el estreñimiento de forma crónica, el tabaquismo, o haber pasado por alguna cirugía previa vaginal.

Para poder prevenir el prolapso del cuello uterino y de la vagina y tratar las formas más leves, se recomienda sobre todo la realización del entrenamiento en el suelo pélvico. Como algunas medidas preventivas también es muy conveniente mantenerse en un peso que sea normal y practicar algún deporte con suma regularidad. Si a pesar de todo esto se produce un prolapso en el útero, los geles o las pomadas pueden llegar a utilizarse como coadyuvantes en el tratamiento.

Por lo general, el prolapso uterino leve no requiere  ninguna clase de tratamiento. Sin embargo, si te hace sentir muy incómoda o sientes que interfiere con tu vida normal, el tratamiento podría llegar a ayudarte. Además, en algunas circunstancias puede ser muy conveniente el denominado tratamiento con los pesarios vaginales.

Los pesarios poseen una forma de cuenco, de arco o anillo  y se encuentran hechos de porcelana, de goma dura o hasta de un material similar. El pesario se introduce dentro de la vagina y sostiene un poco el útero. Así ayuda a  aliviar todas las molestias que puede llegar a ocasionar el prolapso del útero y de la vagina.

No obstante, en caso de que las molestias sean duraderas y en casos muy graves en el prolapso del útero y de la vagina, es necesario en muchas ocasiones tener que recurrir a la cirugía.

Se estima según las investigaciones que una de cada tres mujeres puede llegar a padecer una alteración en su suelo pélvico. Es decir que entre un 11 a un 20% de las mujeres serán intervenidas de forma quirúrgica alguna vez en su vida por la causa de un prolapso en los órganos genitales. Dentro de todos estos, el prolapso del suelo uterino y de la vagina representan entre un 10 a un 15% del conjunto de los prolapsos en el cuerpo humano, siendo el más numeroso de producirse el prolapso de vejiga.

El prolapso del útero.

Principales causas de esta patología.

La causa del prolapso en el útero y del prolapso de tipo vaginal es una debilidad que puede existir en el suelo pélvico por diferentes clases de motivos. Los problemas en el suelo pélvico son diez veces más frecuentes de presentarse entre las mujeres que entre los hombres, pues muchas de las causas que los llegan a provocar son femeninas únicamente.

Entre los motivos que suelen originar el prolapso uterino y el prolapso genital se encuentran la debilidad que existe en el tejido conjuntivo, los embarazos así como los partos, el sobrepeso en la persona, el estreñimiento agudo, haber pasado por una cirugía vaginal en tiempos anteriores, la menopausia, y algunas enfermedades crónicas como lo es la diabetes, y el hábito del tabaquismo. A menudo es incluso una combinación de todos estos factores lo que puede llegar a provocar el prolapso dentro de los órganos sexuales femeninos.

La debilidad en el tejido conjuntivo de todas las estructuras musculo-esqueléticas puede llegar a tener un factor de carácter hereditario. Las señales de la debilidad en el tejido conjuntivo pueden ser la presencia de las varices, las hemorroides o las estrías en el embarazo que llegan a ser muy pronunciadas.

Además, existe un riesgo adicional para el prolapso después de la menopausia así, se habla que aproximadamente un año luego de la última menstruación, disminuye considerablemente la elasticidad en el tejido conjuntivo, debido a las alteraciones de tipo hormonal que son propias de la menopausia es decir la caída de los estrógenos.

Los partos también son una causa muy frecuente en el prolapso en el útero y en el prolapso de la vagina, puesto que durante los mismos se altera de forma significativa el aparato musculo-esquelético. La suma de otros factores de tipo extraordinarios, como lo son los partos múltiples, los bebés de gran tamaño o pesados, o incluso los partos que son muy seguidos, pueden llegar a provocar una debilidad de forma permanente en el suelo pélvico.

El sobrepeso también es un factor de alto riesgo para el prolapso en el útero y de la vagina, puesto que este suele estar estrechamente relacionado con la distensión y con la relajación de la musculatura en la pared abdominal. La falta de la tensión de los músculos abdominales se encarga de cambiar las relaciones de presión en la zona abdominal y de alguna forma favorece el prolapso dentro de los órganos internos.

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Asimismo, en caso de presentarse cierta debilidad congénita en el tejido conjuntivo, otros esfuerzos de tipo físicos, como el trabajar de pie o levantar y a la vez llevar objetos muy pesados, ayudan a favorecer la aparición del prolapso en el tracto genital femenino. Con respecto al habito del tabaquismo, la reiteración de toses que esta provoca también suele acabar debilitando de alguna forma las paredes del suelo pélvico, lo que da origen al prolapso genital.

El prolapso uterino se produce como un resultado del debilitamiento en los músculos pélvicos y de los tejidos que le dan sostén. Las causas de este debilitamiento en los músculos y en los tejidos pélvicos comprenden las siguientes:

  • El embarazo
  • El trabajo de parto y el parto difícil o la presencia de un traumatismo ocurrido durante el parto
  • El dar a luz a un bebé de gran tamaño
  • Presencia de sobrepeso u obesidad en la persona.
  • La presencia de un nivel mucho más bajo de estrógeno luego de la menopausia.
  • La presencia de estreñimiento crónico o de presión al evacuar en los intestinos.
  • Tos crónica o bronquitis.
  • Levantar objetos que son muy pesados en repetidas cantidad de ocasiones.

Síntomas de esta patología.

El prolapso que ocurre en el útero y en la vagina puede llegar a causar distintos síntomas. Es típico sentir una clase de sensación de presión que va hacia abajo. Otro síntoma que es característico del prolapso en el útero es la sensación de un cuerpo extraño dentro de la vagina. Algunas mujeres sufren incluso dolores en el bajo vientre que son difíciles de delimitar, a menudo se encuentran combinados con dolores en el hueso sacro después de realizar un esfuerzo físico muy fuerte.

A menudo, el prolapso en el útero y en la vagina también provoca una especie de incontinencia urinaria. Esta pérdida de tipo involuntario de la orina como lo es la incontinencia urinaria se llega a producir en un aproximado de la mitad de las pacientes.

Con el prolapso en el útero y en la vagina también pueden llegar a producirse serios trastornos de la vejiga. Los síntomas más típicos son, un aumento en la necesidad de orinar, aunque solo puedan llegar a eliminarse cantidades pequeñas de orina. La orina restante en la vejiga se encarga de favorecer las infecciones dentro del tracto urinario. Así que cuidado.!

Sobre todo en las mujeres luego de la menopausia, que suelen sufrir de forma constante de inflamaciones en  la vagina y en la vejiga, se debería averiguar primero si la causa de todos estos síntomas son el prolapso en el útero y en la vagina.

En caso de la presencia de prolapso en la pared vaginal posterior pueden llegar a producirse serias dificultades en la defecación por la presencia de un posible rectocele, esto es el descenso de la cara posterior en la vagina seguida del recto. Las consecuencias más graves son el estreñimiento, una  sensación incómoda de pesadez dentro del intestino y la sensación de una defecación incompleta.

Si se produce un grave prolapso en el útero, parcial o hasta  total, a través de la vagina, siendo éste cada vez más visible en la entrada de la misma. La abertura que da la entrada a la vagina o la protrusión de algunas partes de los órganos sexuales internos se encarga de destruir la flora normal existente en la vagina. Esto puede llegar a modificar el flujo normal existente en la vagina y de esta forma favorecer las infecciones vaginales  como lo es la vaginitis.

Debido a que los síntomas de prolapso pueden llegar a variar mucho de una mujer a otra, es preciso que sea un médico especialista quien realice una exploración correcta y la valoración de tu situación para poder llegar a diagnosticar de forma adecuada  la disfunción pélvica y de este modo diferenciar entre un prolapso, la presencia de una una vejiga hiper-activa, una incontinencia fecal o urinaria, o hasta la presencia de un síndrome de dolor pélvico crónico.

De esta forma cuando se produce un prolapso uterino y vaginal pueden llegar a formarse algunas úlceras por la presión en los órganos que se encuentran prolapsados, que en circunstancias  determinadas provocan un flujo de tipo sanguinolento. Por lo general, el prolapso uterino que es leve no llega a provocar signos ni síntomas. Los signos y los síntomas del prolapso uterino moderado a grave pueden llegar a  comprender:

  • Problemas para poder evacuar en los intestinos
  • La sensación de pesadez o la presencia de un tirón en la pelvis.
  • Tejido que se puede observar sobresaliendo en la vagina.
  • Problemas de tipo urinarios, como pérdidas involuntarias, la incontinencia o la retención de orina.
  • La presencia de una sensación de encontrarse sentada encima de una pelota pequeña o como si algo se estuviera cayendo dentro de tu vagina
  • Preocupaciones en el orden sexual, como por ejemplo una sensación de aflojamiento en la tonicidad del tejido vaginal

A menudo, los síntomas son mucho menos molestos por la mañana y van empeorando a lo largo de todo el día.

Cuándo es recomendable consultar al médico

Consulta con el médico para poder analizar tus opciones si los signos y los síntomas del prolapso uterino se vuelven mucho más molestos y alteran tus actividades del día a día.

Diagnostico.

Los ginecólogos, que son los médicos especialistas son los encargados de establecer el diagnóstico del prolapso en el útero y en la vagina. Para ello realizan una exploración mediante el uso de la  palpación y la visión con un espéculo con la que se evalúa el suelo pélvico y la posición de los genitales cuando se encuentran en reposo y con presión, esto es conocido como la maniobra de Valsalva.

El objetivo principal es determinar el alcance del prolapso en el útero y en la vagina. En caso de prolapso, en el útero ya se ha dado la vuelta o se protruye con la presencia de la presión. De forma adicional se suele hacer una palpación de tipo rectal para poder esclarecer si existe un prolapso en la pared vaginal posterior, y por consiguiente el  riesgo de un rectocele.

Si se sospecha de la presencia de un prolapso en el útero y en la vagina, como métodos diagnósticos el ginecólogo también utilizara, entre otros, un análisis en la orina y una ecografía en la vejiga y en los  riñones. También puede llegar a ser necesario hacer un estudio uro-dinámico cuando hay incontinencia urinaria ligada al esfuerzo y asociada al prolapso genital.

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Los principales factores de riesgo.

Los factores que pueden llegar a aumentar el riesgo de padecer un prolapso uterino comprenden los siguientes:

  • La edad avanzada.
  • Dar a luz a un bebé de gran tamaño
  • La obesidad.
  • La etnia hispana o la blanca.
  • Haberse sometido a cirugías de tipo pélvicas
  • Antecedentes familiares de debilidad en el tejido conjuntivo.

suelo pelvico debilitado

Complicaciones mas comunes en el prolapso del útero.

Por lo general, el prolapso en el útero se encuentra asociado con el prolapso de otros órganos de origen pélvicos. Podrías llegar a tener lo siguiente:

  • Un prolapso anterior o cistocele. es la debilidad presente en el tejido conjuntivo que se encarga de separar la vejiga y la vagina puede también hacer que la vejiga pueda sobresalir en la vagina. El prolapso anterior también se le conoce como vejiga prolapsada.
  • Un prolapso vaginal posterior o un rectocele, es la debilidad que existe en el tejido conjuntivo que se encarga de separar a el recto y a la vagina puede llegar a hacer que el recto sobresalga en la vagina. Es muy posible también que tengas dificultad para poder evacuar en los intestinos.

El prolapso uterino que es grave puede llegar a desplazar parte del revestimiento de la vagina, lo que hace que sobresalga este fuera del cuerpo humano. El tejido vaginal que roza por lo general la ropa puede llegar a producir llagas dentro de la vagina, como úlceras, en raras ocasiones, las llagas pueden infectarse. Pero hay que tener cuidado.

Prevención del prolapso del utero.

Manteniendo una alimentación de forma adecuada, una actividad física regular por ejemplo, la natación, simples paseos o la practica del yoga, ademas de un entrenamiento correcto del suelo pélvico como son los ejercicios de Kegel, las mujeres pueden llegar a prevenir de manera eficaz el prolapso del útero y de la vagina en algunos de los casos y si ya se ha producido este prolapso, ayudar entonces a que este mejore.

Por el contrario, el sobrepeso favorece la a aparición del prolapso en el útero.

Las pacientes deben aprender cómo realizar los ejercicios de Kegel guiados por un fisioterapeuta  o en una unidad de suelo pélvico. El ejercicio día a día, de forma constante y muy regular es algo que es imprescindible para una adecuada prevención.

Las mujeres también pueden llegar a prevenir el prolapso del útero y de la vagina mediante el uso de la gimnasia prenatal y la gimnasia de recuperación posterior. Y durante la época de la menopausia, con la terapia estrogénica.

Para reducir el riesgo de sufrir prolapso uterino, sigue los proximos tips.

  • Intenta controlar la tos, debes buscar el tratamiento adecuado para la tos crónica o para la bronquitis, y no fumes.
  • Realiza los ejercicios de Kegel de forma regular, estos ejercicios pueden ayudar a fortalecer los músculos presentes en el suelo pélvico, algo que es especialmente importante después de haber dado a luz un bebé.
  • Intenta prevenir el estreñimiento, por lo tanto bebe mucho líquido y come alimentos que sean ricos en fibra, como las frutas, los vegetales, los frijoles y los cereales integrales.
  • Levanta objetos en la forma correcta y evita siempre levantar cosas que sean pesadas, al levantar objetos, utiliza tus piernas en lugar de la espalda o la cintura.
  • Evita el sobrepeso, habla con el médico para determinar tu peso ideal y recibir el correcto asesoramiento acerca de las estrategias para bajar de peso si las requieres.

Cuesta creer muchas veces que en la actualidad una patología por la cual sufren millones de mujeres en todo el mundo sea desconocida prácticamente, la palabra prolapso, es una especie de tabú se escucha muy poco entre nosotras y, sin embargo, es la principal causante de un deterioro significativo importante en la calidad de vida.

¿Qué es un prolapso en si?

La definición es muy sencilla, este se trata de un descenso que se produce en  uno o más órganos de una cavidad hacia el exterior.

El órgano que se encuentra descendiendo de forma progresiva hasta llegar a salir al exterior, si no se le coloca remedio a ese proceso, puede bien ser la vejiga, la uretra, el útero, la vagina o el recto, aunque también puede llegar a darse el caso de que desciendan dos órganos o incuso más de ellos.

¿Por qué se produce?

Si sólo hubiera una causa conocida por la cual se produjera el prolapso, tanto en el diagnóstico como el tratamiento serían mucho más sencillos de llevar a cabo. Pero por desgracia existen diversas causas potenciales y cada prolapso se puede decir que es único, tan único como la mujer que lo esta padeciendo.

Además, algunos de los síntomas del prolapso son iguales o bien parecidos  a los de otras patologías, por lo que el diagnóstico a veces es sumamente complicado.

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Simplificando todo lo anterior, el mecanismo que conlleva al prolapso es en definitiva, una falla en las estructuras que son las encargadas de sostener las vísceras de la pélvicas que ya hemos mencionado anteriormente: la vejiga, la vagina, el útero y el recto.

Estas estructuras, que son los músculos, los ligamentos y las fascias, sirven como soporte a dichos órganos, pero en algunas ocasiones no pueden ejercer de forma correcta su función bien sea porque han sufrido algún daño o se encuentran débiles y a la final claudican, lo que unido a diversos factores puede producir el descenso de cualquiera de estos órganos, incluso, hacia el exterior.

Otras causas que en ocasiones predisponen a la mujer al prolapso son también las cirugías pelvicas o abdominales si un área no es reparada de la forma correcta mediante la cirugía, la función del soporte que los tejidos deberian realizar puede llegar a verse afectada, así como ciertos factores neuro-musculares.

La gravedad de un prolapso

Sin lugar a duda,  la respuesta es que sí.

Si investigas un poco las estadísticas lo cual es muy probable que reflejen el problema en menor medida, ya que muchas de las mujeres no dan a conocer todos estos datos por la vergüenza que esto les produce, estaríamos hablando de una verdadera epidemia silenciosa en nuestros días, dado que:

  • Se estima más o menos que el 50% de las mujeres que dan a luz esta propensa a sufrir un prolapso un poco más adelante. Sí, estamos hablando de una de cada dos mujeres.
  • Algunos estudios han afirmado que el 50% de las mujeres a partir de los 55 años ya padecen uno o incluso más problemas de prolapso.
  • En EE.UU. se cuantifican más de 300.000 operaciones por causa de los prolapsos al año.
  • El 20% de las pacientes que sufren de un prolapso sufre también de la incontinencia urinaria.
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No debes asustarte, sino aprender a conocer tu cuerpo y las complicaciones posibles que pueden llegar a suceder si no cuidas tu salud como debe ser y la de tu suelo pélvico en particular, dado que somos mujeres. Para realizar una detección precoz, debemos conocer y saber acerca de los principales indicadores que nos hacen sospechar de esto.

A veces el suelo pélvico se encuentra tan debilitado que no puede llegar a cumplir su función de soporte y alguno de los órganos de la  pélvis desciende hasta salirse por la vagina. En estos casos es muy necesario que un especialista valore realmente cuál es el tipo de prolapso y el tratamiento a seguir.

Ante todo, como mujer si notas un bulto que se encuentra sobresaliendo de tu vagina, no te vayas a alarmar. La gran mayoría de las veces no se trata de que sea un tumor sino de un prolapso, el descenso de uno de los órganos pélvicos que una musculatura pélvica que se encuentra debilitada no puede llegar a sujetar bien.

Por lo normal las causas principales de este problema son el embarazo y los partos normales. Pero el prolapso no suele aparecer de forma inmediata, sino cuando la mujer llega a la etapa de la menopausia y el déficit hormonal hace que pierda su elasticidad. Solo si se han tenido múltiples partos y estos son muy traumáticos puede llegar a verse en mujeres jóvenes.

Tipos de prolapsos

Dependiendo de qué órgano que se encuentre en descenso el prolapso se divide en:

  • Cistocele: la vejiga urinaria se asoma en la cara anterior a la pared vaginal.
  • Enterocele: las asas intestinales se hernian a través del fondo posterior en la vagina.
  • Rectocele: el recto, el cual es el tramo final del intestino grueso para llegar a el ano desciende sobre la cara posterior de la vagina.
  • Prolapso uterino: en este caso es el útero el que propiamente desciende asomando primero su cuello y después el cuerpo del útero.
  • Prolapso de cúpula vaginal: este ocurre en mujeres a las que se les ha sacado el útero mediante la histerectomía. La vagina, que es conocida como un saco ciego, se da la vuelta como si lo colocaran al revés, es decir lo de dentro hacia afuera.

prolapso

Grados del prolapso

El prolapso del útero y en la vagina se producen por la relajación del aparato musculo-esquelético de los órganos sexuales femeninos que se consiguen internamente, en especial en la musculatura del suelo pélvico.

Esto hace que ambos órganos se cambien de posición y a la vez desciendan dentro de la cavidad de la pélvis. Así, el útero y la vagina pueden llegar a descender sobrepasando la pelvis menor, dado que el suelo pélvico se encarga de sostener los órganos de la pelvis menor.

Está compuesto a su vez por varias capas de músculos y de tejido conjuntivo, que a manera de hamaca se encuentran fijados en los huesos de la pelvis; es allí justamente donde se localizan la uretra, la vagina y el recto.

Si el útero y la vagina se salen de la pelvis menor y se desplazan hacia abajo, se habla del prolapso en el útero. Por prolapso parcial se entiende como un prolapso con el que solo una parte del útero logra pasar por la salida de la vagina. Los médicos también hablan de prolapso total cuando el útero se encarga de protruye la vagina y a la vez la arrastra. Por definición los especialistas médicos clasifican el prolapso del útero y en la vagina en cuatro grados:

  • Grado I o leve: el prolapso tiene un ligero descenso, por lo tanto no llega a la entrada de la vagina (introitus)
  • Grado II o moderado: el prolapso llega y alcanza a la entrada de la vagina.
  • Grado III o grave: el prolapso sobrepasa la entrada de la vagina misma, la mujer se toca o nota de forma perfecta el bulto al caminar, sobre todo cuando realiza alguna clase de esfuerzos.
  • Grado IV: prolapso total el útero, la vejiga o el recto se voltean hacia fuera por la vagina y la arrastra, incluso estando en reposo, sin realizar ninguna clase de esfuerzo.

Con el prolapso en la pared vaginal anterior puede llegar a producirse de forma simultánea un prolapso en el suelo de la vejiga, esto es, un prolapso en la vejiga o cistocele. Con el prolapso de la pared vaginal posterior el recto puede llegar a hundirse de forma simultánea, y se da el rectocele.

Dependiendo de la gravedad con que se asome el prolapso, el ginecólogo especialista que examina a la mujer en la mesa de exploración, debe catalogar el prolapso dentro de un baremo en los 4 grados. A cada uno de ellos le corresponde una clase de tratamiento específico:

Tratamiento de los prolapsos del útero.

  • Los grados 1 y 2, sobre todo si se encuentran ocasionando molestias severas, deben tratarse con la ayuda de fisioterapia y un cambio de hábitos radical, entre ellos los dietéticos para poder corregir, por ejemplo, el estreñimiento, ayudar a adelgazar, limitar el sobre-esfuerzo físico..
  • Los grados 3 y 4 por lo general necesitan de cirugía para poder ser corregidos. Unas veces se extirpará el órgano que se sale, como en el caso del útero, y otras se procederá a reconstruir su posición con la colocación y la ayuda de mallas que compensan el suelo pélvico que se encuentra debilitado, sustituyéndolo por un material que es sintético que hace de nuevo un tejido de sostén, como en el caso de la vejiga o del recto.

Consulta siempre con un buen medico especialista si estas sintiendo peso o notas que algo sobresale desde tu vagina para que te realice una adecuada valoración y marque el tratamiento que es más adecuado a tu caso. Un suelo pélvico que se encuentra debilitado no sólo no será capaz de contener tus órganos pélvicos, sino que a menudo te provocará incontinencia urinaria.

Como en cualquier otro asunto que sea referente a la salud, el conocimiento acerca del prolapso del útero puede llegar a ser de gran ayuda para la prevención y para poder evitar que un prolapso vaya a más. Por lo tanto es necesario saber en qué consiste, qué clases de prolapso existen, cómo se puede llegar a evitar, qué debes hacer para no agravar tu prolapso, qué cuidados necesitas luego de ser operada, entre otras cosas son  informaciones valiosas que debes conocer por tu salud.

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