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Cómo Disciplinar A Un Niño Testarudo – 8 Metodologías Para Hacerlo

Cualquier padre le dirá que la terquedad y los niños son como la mantequilla de maní y mermelada. Los niños tienden a ser muy tercos cuando son pequeños y durante gran parte de la adolescencia, pero este tipo de comportamiento puede ocurrir a cualquier edad. Esto es a veces una parte de su personalidad y sus padres deben aprender a manejarla de la mejor forma posible; en otros casos, es simplemente una manera de probar los límites y evaluar el nivel de libertad que tienen, pero a veces, simplemente significa que el niño está tratando de expresar algo que le sucede. Enseñar a los niños a hablar y manejar el estrés de una manera saludable es la clave para una verdadera disciplina. La disciplina de un niño testarudo se basa en mantener la calma, escuchar con comprensión y mostrará un ejemplo de comportamiento aceptable. Si necesita gestionar este problema y quiere buscar un método eficaz para disciplinar a un niño testarudo, aquí hay algunos consejos que te guiaran hacia esa meta.

el niño testarudo

8 lecciones para disciplinar a un niño testarudo

1| Entienda el término de sus bebés y niños pequeños.

Los tres primeros años de vida son conocidos por ser un periodo crítico en el desarrollo del niño. De hecho, el cerebro continúa mejorando, aprende y registra la información que utilizará todo el resto de su vida; las acciones del niño que podrían parecer como terquedad o incluso el mal comportamiento son en realidad la forma natural de aprender la causa y efecto.

Por ejemplo, si estás acostumbrado a responder simplemente “No” o presentar una cara enojada cada vez que su hijo hace algo mal, es probable que se repita lo mismo para ver si su reacción se mantiene igual. Mediante la variación de su respuesta, observó que no siempre va a obtener la respuesta que quiere y va a proceder de otra manera.

2| Cambie su entorno.

Si su bebé sigue siendo un niño testarudo todos los días o se niega a retirar muebles de cocina, reorganiza la casa para que sea seguro y accesible en lugar de castigar o disciplinar al niño. Después de todo, es su casa y él aprende mejor cuando se puede explorar.

Los bebés aprenden explorando y no están tratando de mostrar problemas para verse malvados. Mover objetos frágiles y arreglar su casa para que no pueda dañar nada en lugar de tratar de bloquear el proceso normal de aprendizaje será lo mejor para evitar que sea un niño testarudo.

A medida que crece, usted descubrirá nuevas áreas que harán que sea seguro para él. Todo esto será posible si logra organizar y proporcionar un medio ambiente seguro para los niños en el que tengan más oportunidades de aprender y divertirse sin ningún riesgo. Usted debe comenzar a rediseñar su casa antes de que el bebé comience a moverse (por lo general entre 9 y 10 meses).

3| Decir “sí”.

La mayoría de los bebés y los niños se pasan el día escuchando “no”, “no” y “no”. Por lo tanto, rara vez hacen lo que quieren, después de tener su casa remodelada y que sea un espacio seguro, debe tener  la intención de contestar “sí” con tanta frecuencia como sea posible.

Decir “sí” le permitirá tomar el control de su aprendizaje y podrá explorar las cosas que son interesantes para él. Deje que su bebé salga de vez en cuando, participe en actividades artísticas o se divierta en su bañera. Las actividades físicas creativas y expresivas ayudarán a utilizar parte de la energía de su bebé, lo que le permite dormir, además, esto le hará más dóciles y menos niño testarudo.

4| Redirigir la atención de su bebé.

Si se trata de hacer algo malo, deben llamarlo por su nombre y luego redirigir su atención a un juguete o distracción que ame. Tienen muchas estrategias para reorientar su atención al instante.

Por ejemplo, lleve consigo su libro favorito, su aperitivo preferido o un juguete pequeño cuando salga de la casa. Mantenga el tema en secreto en su bolsa hasta que lo necesite, si usted y su hijo está en casa de un amigo y él se acerca a un cable, llámelo por su nombre y pregúntele si quiere jugar con su pelota, hay una buena probabilidad de que esta distracción ocupe su atención y cambie su comportamiento de niño testarudo.

5| Aprende a ser complicado.

Las malas actitudes son más comunes en los bebés y los niños tienden a golpear, morder o dar patadas. Hacen esto, no por hacer daño a usted o a otros, sino más bien para ver el tipo de reacción que se obtiene, es importante que aprenda lo seguro para interactuar con los demás.

Cuando su hijo lo golpee, tome la mano que utiliza, mírelo fijamente a los ojos y dígales, “no se debe golpear esto es un mal comportamiento”.

También puede tomar la mano agresora y acariciar su rostro con ella (o el  lugar en el que te golpeó) diciendo “las cosas deben hacer con delicadeza, con respeto”, esto le demostrara al pequeño niño testarudo identificar la diferencia entre una agresión y la suavidad de una caricia.

Utiliza esta misma técnica para mostrar a un bebé o un niño testarudo cómo interactuar de forma segura con otros niños o mascotas. También puede tratar de leer un libro para dar un ejemplo del buen comportamiento.

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tratar a un niño testarudo

Metodología para disciplinar a los niños preadolescentes

1| Vea la disciplina de un niño testarudo como una enseñanza.

En vez de infligir siempre consecuencias negativas tales como sofocar el mal comportamiento (castigo), la disciplina se vuelve mala cuando se usa para educar actitudes. Cuando se niega a obedecer y repite el mismo comportamiento malo, su objetivo debe ser aprender a cooperar y no repetir esta mala actitud.

Las consecuencias de la mala conducta no deben ser arbitrarias o sistemáticamente castigadas. Ellos deben ser proporcionales a las faltas, es por ello que la sanción debe ser a menudo muy ineficiente cuando se trata de un niño testarudo o rebelde. Esta forma de castigo a menudo no está conectada a un mal comportamiento y da la impresión de ser un castigo más que una consecuencia o medidas disciplinarias.

Si usted no tiene otra manera de reprimir el acto, puede quitar un privilegio, pero al mismo tiempo, trate de enseñar al niño testarudo que hay un vínculo entre las opciones que hecho y la pérdida de sus privilegios. Por ejemplo, si juega constantemente con su consola, siempre que tenga el derecho, podría perder el privilegio de jugar en la noche con los amigos, esto tiene sentido, ya que no tendrá tiempo para jugar con sus amigos.

2| Aplica las consecuencias.

Si decide que habrá algún castigo por una actitud determinada, hay que respetar eso. No haga amenazas vacías: esto va a llevar a su hijo a pensar que estás de mal humor en el mejor y en el peor momento, además lo hará ver como un mentiroso.

Si se le pide a su niño testarudo que  limpie su habitación antes de ir a visitar a un amigo, lo más seguro es que se niegue a hacerlo, en este caso trate de pedirlo en un tiempo prudente y no justo cuando se está arreglando para salir,  la consistencia es la clave en esta situación.

Dado que la consistencia es importante, es vital que usted no finja un castigo no se puede aplicar. A veces es mejor no hacerlo, ya que puede ser frustrante, por ejemplo, si usted tiene que decir “si lo hace de nuevo, voy a…” hay una buena probabilidad de que ya está frustrado y que exagerado; en su lugar, trate de establecer límites de manera preventiva, si usted sabe que va a levantarse de la mesa en la cena, porque suele hacerlo, usted debe decirle antes de servir la comida que desea verlo sentado y si desobedece tendrá consecuencias, por ejemplo, no tendrá derecho al postre.

3| Crea una rutina.

La organización y la previsibilidad son importantes para los niños y preadolescentes. Esto les ayuda a saber qué esperar y evitar sorpresas durante el día, establecer una rutina diaria y semanal para que sepan qué esperar; además, una rutina diaria regular, mejora del carácter y el rendimiento académico del pequeño, sobre todo si suele ser un niño testarudo.

Establece y mantén un estricto de tiempo para ir a la cama y levantarse todos los días. Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente debido a que la falta de sueño puede causar problemas de comportamiento. Si parece estar de mal humor o si tiende a tener un comportamiento extraño en relación con la hora de dormir, esto indica que no duerme lo suficiente.

4| Tenga cuidado con sus respuestas.

La mayoría de los preadolescentes obstinados son muy sensibles y se centra en su actitud y el tono que se utiliza para llamar al orden. Hay una buena probabilidad de que se reproduzcan las mismas acciones como  muecas, suspiros, gritos o señales de exasperación.

Es normal que los padres se sienten frustrados e incluso enojados cuando se trata de un niño testarudo. La solución es controlar estas emociones y no permitir que influyan en la forma de interactuar con su hijo.

5| Aprende a negociar.

Las personas de generaciones anteriores quizás recibieron esa opinión de no ceder a las demandas de sus hijos, para que dejen de respetarlos y se olvidan de que la familia es responsable. Sin embargo, los psicólogos de hoy en día están de acuerdo en que los niños necesitan saber que pueden controlar una parte de sus vidas y que los padres no deben tratar de imponer o interferir en cada una de sus decisiones.

6| Entienda la pre-pubertad.

A veces, en la edad de 10 o 11 años, los niños empiezan a conocer los cambios hormonales que conducen a la pubertad. Estos cambios a menudo crean emociones fuertes, una terquedad inesperada y a veces la retirada.

Los niños de esta edad a menudo ponen a prueba los límites de su independencia. Esta es una etapa normal y saludable de la infancia, aunque es frustrante para los padres que intentan controlarlos en su totalidad. Es importante dar a los niños la impresión de que ellos tienen el poder para tomar decisiones sobre algunos aspectos de su vida, así que deje que su hijo le ayude a configurar el menú semanal o elegir su próximo corte de pelo.

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lidiar con un niño testarudo

 

Técnicas para disciplinar a un adolescente

1| La pubertad.

Los adolescentes experimentan grandes cambios hormonales, así como un alto nivel de estrés en sus experiencias interpersonales debido a los primeros sentimientos de amor, crisis amigos, intimidación, etc. Además, desarrollan un sentido de independencia durante esta fase. Por desgracia, carecen de la madurez emocional y su cerebro continúa desarrollándose y buscando de entender las consecuencias de su comportamiento a largo plazo. Estos factores hacen que el entorno sea  inestable para muchos de los padres de los adolescentes que se enfrentan regularmente a este comportamiento y las actitudes rebeldes de su descendencia.

2| Establezca límites y consecuencias claras.

Como es el caso de los bebés o un niño testarudo, los adolescentes se desenvuelven en un medio ambiente, que les hace difícil tener expectativas claras y límites con respecto a su comportamiento. Aunque la mayoría de los adolescentes pondrán a prueba los límites que se les imponen, deben ser constantes. Establezca reglas familiares con consecuencias claras y aplicarlas.

3| Toma un descanso.

Los años de la pubertad pueden ser especialmente difíciles para los padres. Los adolescentes inestables y emocionales a menudo hacen y dicen cosas que duelen y no tienen ningún tipo de reacción. Sin embargo, llegar a los gritos o dejar que una persona tenga el control absoluto de sus emociones es contraproducente, sobre todo cuando se trata con un niño testarudo.

Si su hijo tiene una tendencia a decir palabras hirientes durante los argumentos, prepara las respuestas para evitar caer en una discusión que pueda terminar peor de lo que se esperaba.

4| Pida ayuda si el comportamiento es agresivo.

Si la naturaleza de su hijo no es la única terquedad y se desvía en la autolesión o la agresión hacia los demás, es vital que busque ayuda profesional.

Un psicólogo puede ayudar a determinar el mejor curso de acción a seguir para un adolescente con problemas o que tenga  un comportamiento autodestructivo y que podrían ser los primeros síntomas de una enfermedad mental o depresión.

Sepa cuándo hay que dejar ir una situación  irritante. Si un niño testarudo se niega a usar un abrigo mientras que hace demasiado frío, deje que lo haga. Con el tiempo se pondrá al frío y aprenderá por sí mismo que se necesita un abrigo en invierno, sólo asegúrese de tener el abrigo cuando a la mano cuando se percate de que es necesario usarlo.

Si su niño testarudo es más tenaz de lo habitual, hable con él y trate de averiguar si hay algo nuevo que genera estrés o si en la escuela o en la casa sucede algo que sea el detonante de su extraña reacción.

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