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Las 12 causas mas comunes del dolor en la zona lumbar

Casi todos en algún momento de la vida hemos tenido dolor de espalda que interfiere con el trabajo, las actividades diarias de rutina, o la diversión. Suele ser la causa más común de incapacidad laboral y un factor importante de pérdida de trabajo. El dolor de espalda es la segunda enfermedad neurológica más común que existe, sólo por detrás del dolor de cabeza. Sigue leyendo este interesante artículo si deseas leer más sobre el dolor en la zona lumbar.

El lumbago se trata de un dolor que se siente en la región lumbar. La persona que presenta este dolor también puede manifestar rigidez en la espalda, disminución del movimiento de la región lumbar y dificultad para pararse derecho.

El término “columna lumbar” hace referencia a la parte más baja de la espalda, donde la columna se curva hacia el abdomen. Empieza alrededor de cinco o seis centímetros por debajo de los omóplatos, se conecta con la columna torácica en la parte superior y se extiende hacia abajo a la columna sacra.

La palabra “lumbar” deriva de la palabra latina “lumbus”, lo cual significa león, y la columna lumbar toma su nombre. Se encuentra creada para soportar la energía y flexibilidad: elevación, torsión y flexión.

Existen muchas estructuras de la columna lumbar que pueden causar dolor. Cualquier irritación de las raíces nerviosas que salen de la columna vertebral, problemas en las articulaciones, los mismos discos, los huesos y los músculos, todos puede llegar a ser una fuente de dolor.

Muchos padecimientos de la columna lumbar se interrelacionan. Por ejemplo, la inestabilidad de la articulación puede dar lugar a la degeneración del disco, lo cual a su vez puede ejercer cierta presión sobre las raíces nerviosas, etcétera.

Por lo general, el dolor lumbar agudo o de corto plazo dura de unos días a algunas semanas. La gran mayoría de los dolores de espalda agudos son de naturaleza mecánica, lo cual es el resultado de trauma lumbar o un trastorno como la artritis. Los síntomas pueden ser muy variados desde un dolor muscular a un dolor punzante, flexibilidad o rango de movimientos limitados, o dificultad para ponerse de pie. Ocasionalmente, el dolor que se siente en una parte del cuerpo puede “irradiarse” desde un trastorno o lesión de otra parte del cuerpo. Algunos síndromes de dolor agudo se pueden agravar si se dejan sin tratar.

El dolor de espalda crónico se mide por la duración; el dolor que continúa durante más de 3 meses es considerado como crónico. A menudo progresa y puede ser un poco complicado determinar la causa.
dolor en la zona lumbar

Estructuras de la espalda

La espalda es una estructura intrincada de huesos, músculos, y diversos tejidos que forman la parte posterior del tronco, desde el cuello hasta la pelvis. La parte central suele ser la columna vertebral, que no sólo sostiene el peso de la parte superior del cuerpo sino que también aloja y protege a la médula espinal, que como bien sabemos es la delicada estructura del sistema nervioso que transporta señales que controlan los movimientos del cuerpo y transmiten las sensaciones.

Apilados uno sobre el otro hay más de 30 huesos, las vértebras, lo cual forman la columna vertebral. Cada uno de estos huesos contienen un agujero central de forma redonda que, cuando se apila con todos los otros, crea un canal que rodea a la médula espinal. La médula espinal desciende desde la base del cerebro y se extiende en el adulto hasta justo por debajo del tórax. Los nervios pequeños (“raíces”) entran y emergen de la médula espinal a través de espacios entre las vértebras. Los espacios entre las vértebras se mantienen por almohadillas de cartílago esponjosas y redondeadas conocidas como discos intervertebrales que permiten la flexibilidad en la espalda lumbar y actúan como amortiguadores en toda la columna vertebral para así proteger a los huesos cuando se mueve el cuerpo. Las bandas de tejido que son conocidas como ligamentos y tendones mantienen a las vértebras en su lugar y unen a los músculos a la columna vertebral.

Empezando desde la parte de arriba, la columna posee cuatro regiones:

• Las 7 vértebras cervicales o del cuello (denominadas C1-C7).

• Las 12 vértebras dorsales o torácicas o superiores (denominadas T1-T2).

• Las 5 vértebras lumbares (denominadas L1-L5), que conocemos como columna lumbar.

• El sacro y el cóccix, un grupo de huesos fusionados en la base de la columna.

La región de la espalda, donde se siente casi siempre la mayor parte del dolor de espalda, sostiene el peso de la parte superior del cuerpo.

A continuación te mostramos las causas más comunes del dolor lumbar…

Causas comunes del dolor en la zona lumbar

• Problemas musculares:

La causa más frecuente de dolor lumbar es la tensión muscular y otros problemas musculares. Una distensión por levantar objetos muy pesados, agacharse o por cualquier otro uso arduo o constante puede ser muy dolorosa, pero normalmente las distensiones musculares suelen sanar en pocos días o semanas.

• Degeneración de discos:

Los discos intervertebrales son almohadillas esponjosos que suelen actuar como amortiguadores entre cada una de las vértebras de la columna lumbar. La degeneración del disco puede originar dolor en el espacio intervertebral.

• Hernia de disco lumbar:

Las hernias de disco son muy comunes en la columna lumbar. Una hernia de disco puede suceder de repente debido a lesiones o también por levantar objetos pesados, u ocurrir lentamente como parte de un proceso de desgaste de la columna vertebral. El dolor de pierna (ciática) suele ser el síntoma más común de una hernia de disco.

• Disfunción de la articulación sacroilíaca:

La articulación sacroilíaca, lo cual se conecta con la parte inferior de la columna lumbar y la parte superior de la rabadilla, puede causar dolor lumbar (lumbalgia) o dolor de ciática si existe algún tipo de disfunción en la articulación que permite mucho movimiento o restringe el movimiento normal.

• Espondilolistesis:

La espondilolistesis sucede cuando una vértebra se desliza hacia adelante sobre la de abajo. Éste deslizamiento se produce con mayor frecuencia en las vértebras lumbares inferiores (por ejemplo, L4-L5 o L5-S1). Si al vértebra es desplaza comprime la raíz nerviosa en ese nivel y, puede causar dolor en las piernas y posiblemente, dolor en el pie.

• Osteoartritis:

La osteoartritis de la zona lumbar de la espalda en ciertas ocasiones se llama artrosis de las articulaciones facetarías. El envejecimiento y el desgaste pueden hacer que el cartílago que recubre a las articulaciones facetarías en la parte posterior de la columna vertebral se vuelva raído y deshilachado. Además, el exceso de fricción puede causar espolones óseos e inflamación de articulaciones que producen mucho dolor, presión en el nervio y limitan la amplitud de movimiento.

• Estenosis lumbar:

El estrechamiento del canal raquídeo o de los canales de las raíces nerviosas (son los espacios por donde las terminaciones nerviosas transitan cuando salen de la columna vertebral) puede provocar que las terminaciones nerviosas se compriman, lo que causa dolor, hormigueo, entumecimiento en las piernas, e inclusive dificultad para caminar. Este estrechamiento es a menudo la consecuencia de los espolones óseos e inflamación articular de la osteoartritis.

El nervio ciático, lo cual se extiende desde la parte inferior de la espalda hacia cada pierna y hasta el piel, puede sufrir un pinzamiento o irritarse a causa de cualquiera de las afecciones mencionadas anteriormente, y muy a menudo causa dolor o sensación de hormigueo en la parte posterior de la pierna y, posiblemente, en el pie. El término común para describir este tipo de dolor en la pierna es ciático.

Causas frecuentes del dolor de espalda en el lado derecho

• Exceso de gases:

Aunque no suele ser una causa común, un exceso de gases en nuestro organismo puede originar que se extienda cierto dolor en el lado derecho de la espalda. Si esto es así, resulta normal pensar que las molestias no van a durar más que unas cuantas horas y en intervalos bastante cortos, en ningún caso de forma continua.

• Espasmos musculares:

Al contrario que en el caso anteriormente descrito, uno de los orígenes más comunes de dolencias en el lado derecho de la espalda son los espasmos musculares. Éstos son provocados debido a una tensión excesiva en la zona, ya sea causada por la adopción de una postura inadecuada durante demasiado tiempo o por una utilización indebida y continua de la espalda a través de esfuerzos físicos.

• Cálculos biliares:

Una inflamación de vejiga que devenga en cálculos biliares puede provocar fuertes molestias en el lado derecho de la espalda. El exceso de alcohol o una dieta indebida conduce a la formación de piedras en la vejiga que, a medida que van aumentando de tamaño, la van inflamando y causando mucho dolor. Puede afectar, inclusive, a los riñones extendiendo el dolor desde la zona lumbar hasta el hombro derecho.

• Hernias de disco:

Por último, las hernias de discos pueden originar pinzamiento en los nervios de la espalda causando dolencias graves en el lado derecho de la misma. El dolor puede llegar a extenderse a otras áreas del cuerpo debido a la presión que ejerce el desplazamiento del disco sobre dichos nervios, por lo que dado el caso resulta bastante recomendable la visita a un médico que aconseje un tratamiento apropiado.

Síntomas del dolor en la zona lumbar

La persona que presente dolor en la zona lumbar también puede sentir una variedad de síntomas si se ha lesionado la espalda. Puede tener una sensación de hormigueo o ardor, una sensación de dolor sordo o dolor agudo. El dolor puede ser leve, o puede ser tan intenso que la persona no es capaz de moverse.

Dependiendo de la causa del dolor de espalda, es muy posible que también tenga dolor en la pierna, en la cadera o en la planta del pie. Además, también puede presentar debilidad en las piernas y los pies.

¿A qué edades suele aparecer el dolor y cuáles son los factores de riesgo?

• Lumbalgia mecánica:

Suele ser la más frecuente en la edad adulta aunque se puede manifestar en cualquier momento de la vida. En ciertas ocasiones, puede aparecer como consecuencia de un traumatismo lumbar o luego de un esfuerzo (cargar peso, mala postura, etcétera). Otros factores asociados son las afecciones de la columna vertebral (escoliosis, cifosis, espondilolistesis, hernia discal, etcétera). El sobrepeso es un factor de riesgo.

• Cólico nefrítico:

Suele ocurrir en adultos jóvenes (entre 20 a 40 años) y es ligeramente más común en varones. La gran mayoría de veces es idiopático, es decir, que no se identifica ninguna causa, aunque son factores de riesgo la baja ingesta hídrica y el sedentarismo. Existen otros factores como lo son las infecciones de orina de repetición y algunos trastornos metabólicos (por ejemplo, hiperuricemia o gota, hipercalcemia, etcétera).

Pruebas y exámenes

Cuando consulte a un proveedor de atención médica por primera vez, éste le hará algunas preguntas acerca de su dolor de espalda, entre ellas con qué frecuencia ocurre y cuán intenso es.

El médico tratará de determinar la causa del dolor de espalda y si es posible que mejore de inmediato con medidas simples como el hielo, analgésicos suaves, fisioterapia y ejercicios apropiados. La gran mayoría de las veces, el dolor de espalda suele mejorar usando estos métodos.

Durante el examen físico, el proveedor de atención tratará de ubicar con precisión la zona del dolor y de evaluar cómo afecta su movimiento.

La mayoría de las personas que presentan dolor de espalda mejoran o se recuperan al cabo de 4 a 6 semanas. El médico de guardia posiblemente no solicitará ningún examen durante la primera consulta, a menos que usted tenga ciertos síntomas.

Los exámenes que se podrían ordenar abarcan:

• Radiografía.

• Tomografía computarizada de la región lumbar.

• Resonancia magnética de la región lumbar.

¿Cómo se diagnóstica?

• Lumbalgia mecánica:

El examen físico es mandatorio. Algunas posturas forzadas pueden aumentar el dolor así como la presión sobre la columna o grupos musculares. Las maniobras de Laségue y Bragard (movilización de la pierna en extensión) pueden desenmascarar un compromiso radicular por compresión de la raíz nerviosa en la vértebra. La realización de una radiografía puede ser de gran ayuda para identificar alteraciones de la columna y la resonancia magnética nuclear a estudiar el disco intervertebral y los nervios.

• Cólico nefrítico:

Las características del dolor así como también los síntomas urinarios nos harán pensar en el origen renal. La percusión de la zona lumbar causa un dolor intenso. El análisis de orina suele mostrar la presencia de sangre o de cristales procedentes de la piedra. La ecografía reno-vesical puede identificar la piedra así como también medir el grado de dilatación de la vía urinaria. La prueba definitiva suele ser la TAC (Tomografía Computarizada o Scanner) debido a que tiene la capacidad de identificar casi todos los tipos de piedras, en todas las localizaciones y de cualquier tamaño, sin necesidad de administrar contraste. Asimismo, aporta la información de otros órganos y estructuras vecinas.

El tratamiento para mejorar el dolor en la zona lumbar

Para mejorar lo más rápido posible, debe adoptar las medidas apropiada desde el primer momento que sienta el dolor.

A continuación te mostramos algunos consejos útiles sobre como manejar el dolor.

Suspenda la actividad física normal durante los primeros días. Esto ayudará a aliviar los síntomas y disminuir cualquier inflamación en la zona del dolor.

Aplique calor o hielo en la zona del dolor. Un buen método suele ser utilizar hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego usar calor.

Tome analgésicos de venta libre, como lo es el ibuprofeno (Advil, Motrin IB) o paracetamol (Tylenol). Siga siempre las instrucciones que vienen en el envase con respecto a cuanto tomar. No tome más de la cantidad recomendada.

Mientras esté durmiendo, trate de acostarse en una posición fetal acurrucado con una almohada entre las piernas. Si por lo regular su posición de dormir es boca arriba, ponga una almohada o toalla enrollada bajo las rodillas para así aliviar la presión.

Una falsa creencia muy común acerca del dolor de espalda es que es necesario descansar y evitar la actividad durante mucho tiempo. De hecho, no es recomendable el reposo en cama. Si no tiene ninguna señal de una causa seria del dolor de espalda (como la pérdida del control de esfínteres, debilidad, pérdida de peso o fiebre), debe permanecer lo más activo que se pueda.

Tal vez necesite disminuir la actividad únicamente durante los primeros dos días. Posteriormente, reanude con lentitud sus actividades habituales. De ninguna manera realice actividades que involucren levantamiento de objetos pesados o torsiones de la espalda durante las primeras 6 semanas luego de que el dolor comience. Después de 2 a 3 semanas, debe reanudar el ejercicio gradualmente.

Comience con actividad aeróbica ligera. Caminar, montar en bicicleta estática y nadar suelen ser unos magníficos ejemplos. Dichas actividades pueden ayudar a que la sangre fluya hasta la espalda y a estimular la curación. Además, también fortalecen los músculos del estómago y la espalda.

También se puede beneficiar de la fisioterapia. El proveedor de atención será quien determina si necesita acudir a un fisioterapeuta y puede remitirlo a uno. El fisioterapeuta comenzará utilizando procedimientos para disminuir el dolor y luego le enseñará diferentes formas de evitar que el dolor de espalda se presente de nuevo.

Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento son muy importantes. Sin embargo, comenzarlos demasiado pronto luego de una lesión puede hacer que el dolor empeore. Un fisioterapeuta le puede indicar cuando empezar los ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento y de fortalecimiento y también como hacerlos.

Si el dolor dura más de un mes, el proveedor de atención primaria puede enviarlo a que consulte, ya sea a un ortopedista (especialista en huesos) o a un neurólogo (especialista en nervios).

Si el dolor aún no ha mejorado después del uso de medicamentos, fisioterapia y otros tratamientos, el médico puede recomendar una inyección epidural.

También puede consultar a:

• Un masoterapeuta.

• Alguien que realice acupuntura.

• Alguien que lleve a cabo manipulación de la columna (un quiropráctico, un médico osteópata o un fisioterapeuta).

En ciertas ocasiones, unas cuantas visitas a estos especialistas ayudaran mucho con el dolor de espalda.

¿Cuándo contactar a un profesional de la salud?

Llame a su proveedor de atención de inmediato si usted tiene:

• Dolor de espalda luego de un golpe o caída muy fuerte.

• Ardor con la micción o sangre en la orina.

• Antecedentes de cáncer.

• Pérdida del control de esfínteres (incontinencia).

• Dolor que empeora cuando se acuesta o dolor que lo despierta por las noches.

• Dolor que baja por las piernas por debajo de la rodilla.

• Hinchazón o enrojecimiento en la espalda o en la columna vertebral

• Fiebre sin explicación con dolor de espalda.

• Dolor intenso que no le permite sentirse cómodo.

• Debilidad o entumecimiento en los glúteos, los muslos, las piernas o la pelvis.

Llame también si:

• Ha estado bajando involuntariamente de peso.

• Ha tenido dolor de espalda anteriormente, pero este episodio es distinto y se siente peor.

• Consume esteroides o drogas por vía intravenosa.

• Este episodio de dolor de espalda ha durado por más de cuatro semanas.

Prevención del dolor en la zona lumbar

Existen diversas medidas que las personas pueden tomar para reducir las probabilidades de desarrollar dolor de espalda. El ejercicio es muy importante para prevenir el dolor de espalda. A través del ejercicio usted puede:

• Mejorar su postura.

• Fortalecer la espalda y mejorar la flexibilidad.

• Evitar caídas.

• Bajar de peso.

Además, también es muy importante aprender a levantar objetos y agacharse de manera correcta. Siga estos consejos:

• Si un objeto es demasiado complicado o pesado, pida ayuda.

• Párese lo más cerca que pueda del objeto que está levantando.

• Separe los pies para darle a su cuerpo una base de apoyo amplia al levantar objetos.

• Agáchese con las rodillas, nunca a nivel de la cintura.

• Apriete los músculos del estómago mientras levanta el objeto o lo descarga.

• Sostenga el objeto lo más posible que pueda cerca de su cuerpo.

• Levántese utilizando los músculos de las piernas.

• A medida que se vaya colocando de pie con el objeto, no se incline hacia adelante.

• No gire mientras se esté agachando por el objeto, lo esté levantando o lo esté cargando.

Otras medidas para prevenir el dolor de espalda incluyen:

Evite permanecer de pie durante períodos muy largos de tiempo. Si tiene que estar de pie por cuestiones de trabajo, alterne descansando cada pie sobre un taburete o banqueta.

No utilice tacones altos. Use suelas amortiguadoras al caminar.

• Cuando esté sentado por cuestiones de trabajo, especialmente si está usando una computadora, debe asegurarse de que su silla tenga un espaldar recto con asiento y espaldar ajustables, con apoyabrazos y un asiento giratorio.

• Utilice un taburete o banqueta bajo los pies mientras esté sentado para que las rodillas estén más altas que las caderas.

• Coloque una almohada pequeña o una toalla enrollada detrás de la región lumbar mientras esté sentado o conduciendo por largos períodos de tiempo.

• Si usted es de los que conducen a largas distancias, pare y camine un poco cada hora. Lleve su asiento lo más adelante posible para así evitar agacharse. No levante objetos pesados inmediatamente después de un viaje.

• Baje de peso.

• Deje de fumar.

Haga ejercicios de manera regular para así fortalecer los músculos abdominales. Esto fortalecerá su parte central para reducir el riesgo de lesiones posteriores.

Aprenda siempre a relajarse. Pruebe métodos como el yoga, el taichí o los masajes.

10 consejos eficaces para el dolor en la zona lumbar

Para acabar con el dolor en la zona lumbar que estamos presentando es muy importante tener en cuenta las medidas que indicamos anteriormente y también las que mostraremos a continuación, ya que son tan efectivas que los propios médicos las consideran como parte esencial del tratamiento, no como terapia opcional.

1. Ponte en forma

Las estadísticas suelen indicar que para evaluar la mejoría de una persona con un problema de espalda lo mejor es comprobar su capacidad aeróbica. Esto quiere decir que si usted tiene un problema de espalda que no requiere atención quirúrgica, le interesa entonces mejorar su forma física. Un ejercicio muy eficaz es caminar llevando pequeños pesos en las manos.

2. Pisa en blando

El impacto de las pisadas en el asfalto suele generar un estrés físico que se transmite a la espalda y causa dolor. Este dolor se puede evitar utilizando zapatos o plantillas que absorban el impacto y que se venden en zapaterías especiales y tiendas de deporte. Diversos estudios han revelado que el 80% de las personas que padecen dolores de espalda notan una rápida mejoría cuando cambian el calzado habitual por otro con almohadillas o suela que absorben el impacto.

3. No descanses demasiado

Para un dolor de espalda agudo y puntual, nada como el descanso… pero sólo en un primer momento. Después, para estimular la circulación, tiene que levantarse y caminar por lo menos media hora cada tres horas. Si no, correrá el riesgo de quedarse rígido como una tabla y cualquier movimiento le producirá dolor. De hecho, el reposo en cama puede no ser beneficioso. Un estudio ha revelado que las personas a las que se les aconseja permanecer en cama durante una semana por un dolor de espalda pierden un 45% más de días de trabajo en los tres meses siguientes que los que no superan los dos días de cama.

4. Toma aspirina o paracetamol

El dolor de espalda puede ser aliviado con cualquier calmante que tenga ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol, de venta sin receta. si bien es conveniente tomarlos en cuanto se manifiesta el dolor, no conviene hacerlo antes… “Por si el dolor aparece”.

5. Túmbate con las piernas en alto

Si pruebas este método de relajación, seguro que lo repetirás (en todo caso, es conveniente). Túmbate en el suelo, con las pantorrillas apoyadas en lo alto de una silla y las rodillas dobladas en un ángulo de 90°. Más que ninguna otra postura, esta posición suele disminuir la presión en la espalda. Asimismo, a la gran mayoría de las personas le resulta muy cómoda.

6. Antes de hacer ejercicio, calienta los músculos

Al igual que una banda elástica, los músculos suelen sufrir y se deterioran al estirarse por un movimiento mal hecho o brusco. Por esta razón, lo mejor es calentarlos con una marcha relajada y sostenida. Camina balanceando con suavidad los brazos al andar y luego gírate con lentitud de un lado al otro, como en un swing de golf. Realiza este movimiento varias veces antes de hacer ejercicio que exigen coger impulso o fuerza.

7. Mantente recto, pero relajado

Para una espalda recta, no es necesario estar derecho como un poste. Los especialista aconsejan una postura recta, pero relajada, lo mismo estando de pie que sentado. Es como menos tensión que se ejerce sobre los músculos de la espalda.

8. Sumérgete en la piscina

Los ejercicios en el agua, (sobre todo los que incluyen una gran variedad de movimientos, como los que se hacen para aliviar la artritis), son la mejor manera de desoxidar esos músculos de la espalda que pocas veces usamos. Además, también el yoga ayuda mucho, siempre con el apoyo de personas que nos hagan avanzar de acuerdo a nuestras aptitudes y tolerancia.

9. Túmbate sobre una pelota de tenis

Tiéndete en el suelo y coloca una pelota de tenis debajo de ti, de manera que presione un punto sensible. Deslízate sobre la pelota, empleando el peso del cuerpo, hasta que el dolor y la sensibilidad disminuyan.

10. Congela o calienta el dolor

Pídele a una persona que te masajee los puntos doloridos con una bolsa de hielo envuelta en una toalla húmeda. También puedes acostarte de espaldas, con las rodillas dobladas, y deslizar la bolsa de hielo con la toalla debajo de la piel. El calor (por ejemplo, almohadillas eléctricas y botellas de agua caliente) alivia también los dolores lumbares. Para saber qué método (frío o calor), te funciona mejor, pruébalo durante algún tiempo y compruébalo tú mismo.

Nombre alternativos

Lumbago; Dolor de espalda; Dolor de espalda agudo; Dolor de espalda nuevo; Dolor lumbar; Lumbalgia; Dolor de espalda breve; Distensión muscular en la espalda nueva.

Esperamos que te haya servido de ayuda. Y no olvides visitar todo nuestro portal. 

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