Remedios Caseros, Recetas, Tecnología y mucho más

Cómo Podar Orquídeas? Te Explicamos Paso A Paso 5 Efectivos Métodos

La manera correcta de podar la espiga (tallo florar) de una orquídea va a depender del tipo de orquídea que tengas. También, es posible que necesites podar las hojas y las raíces de una orquídea cuando esas partes ya estén dañadas; no obstante, la técnica para podar estas partes será el mismo sin importar el tipo de orquídea del que te ocupes. A continuación te mostramos cómo podar orquídeas con los distintos métodos. ¡No te lo pierdas!

Cuando las flores se marchitan, por lo general se aconseja podar el tallo floral a unos 2 cm por encima de las yemas latentes para así estimular el crecimiento de nuevas varas. De la vara floral cortada podría brotar otra vara lateral que nos dará flores nuevas. De las yemas inferiores podrían brotar “Keikis”, lo cual son unas plantitas pequeñas de dos o tres pequeñas hojas con raíces aéreas, que se pueden separar de la planta y plantar en un recipiente pequeño.

Es preferible no cortar las varas de los modernos híbridos de flores pequeñas y cerosas como la Phalaenopsis Amboinense o la Phalaenopsis violácea debido a que reflorecen habitualmente de las viejas inflorescencias.

Cómo podar orquídeas

Cómo podar orquídeas?

Método 1: Podar las espigas de las orquídeas Oncidium

1. Espera hasta que las flores se marchiten. Sólo debes podar la orquídea luego de que las flores se mueran. Lo correcto es que la espiga unida a la flor también tenga una coloración amarillenta.

Generalmente, las flores suelen durar alrededor de ocho semanas antes de morirse.

2. Sigue la espiga hasta la base del pseudobulbo. Sigue la espiga hasta que observes el punto en el que nace del pseudobulbo. Por lo general, este punto se halla entre el pseudobulbo y una hoja.

El pseudobulbo suele ser una parte engrosada del tallo con forma de ovalo o de bulbo. Generalmente, se encuentra justo encima del suelo.

3. Corta la espiga lo más cerca que puedas del pseudobulbo. Mantén siempre la espiga inmóvil y en vertical con tu mano no dominante. Utiliza tu mano dominante y una herramienta de corte afilada para cortar la espiga lo más cerca que puedas del pseudobulbo.

Ten mucho cuidado de no cortarte los dedos ni cortar el pseudobulbo. Puedes dejar cuando mucho 2,5 cm (1 pulgada) de la espiga vieja.

También puedes leer sobre: 24 plantas para la buena suerte; riqueza, prosperidad y salud para el hogar. 

Método 2: Podar las espigas de las Orquídeas Phalaenopsis

1. Espera que la flor se muera. Las flores de tu orquídea deben estar totalmente muertas antes de podar la espiga. Para provocar el menor daño posible, debes también esperar hasta que la parte superior de la espiga presente una coloración amarillenta.

Debes tener muy en cuenta que este tipo de poda sólo se le deben realizar a las orquídeas maduras cuyo follaje haya alcanzado una altura mínima de 30,5 cm (12 pulgadas).

2. Sitúa la yema inactiva. Mira la brácteas o las flanjas de color beige que se hallan en la espiga, separadas aproximadamente por 12,7 cm (5 pulgadas). La yema inactiva se debe ubicar justo debajo de la bráctea más ancha.

La bráctea inferior se debe ensanchar en forma de un escudo. Cuando podas la orquídea justo encima de la yema, cortas una parte de la espiga que contiene las hormonas que evitan el crecimiento de la yema. Al realizarlo, permites que la yema crezca nuevamente y es posible que veas crecer una nueva espiga dentro de unas cuantas semanas. Esta espiga tiene la capacidad de florecer nuevamente.

3. Corta. Agarra la espiga con tu mano no dominante y mantenla firme y en vertical. Con la mano que dominas y una herramienta de corte afilada, corta la espiga a unos 6 mm (1/4 de pulgada) sobre la bráctea ancha y con forma de escudo.

Método 3: Podar las espigas de las Orquídeas Cattleya

1. Espera que la flor se marchite. Sólo debes podar la orquídea una vez que las flores se hayan marchitado y mueran. También la espiga unida a la flor se debe poner de color amarillo.

2. Encuentra la vaina de la yema. Debes ver la espiga vertical que nace de una parte verde y ancha del material vegetal que se conoce como la vaina de la yema. Cuando ilumines la parte posterior de la vaina, observarás la parte inferior de la espiga.

Debes tener muy en cuenta que la vaina de la yema es de color marrón parecido al papel o verde. No obstante, el color no necesariamente es una indicación de la salud de la vaina. La vaina de la yema suele proteger las yemas inmaduras para que éstas florezcan y no mueran, inclusive si las flores y la espiga lo hacen.

Asegúrate también de que la vaina sea una madura. Lo correcto es que notes a simple vista las flores y las espigas. Si no puedes observar ninguna en la parte superior de la vaina, apriétala con mucho cuidado para asegurarte de que no haya ninguna yema sana y tiernas dentro.

3. Ubica el punto en el que la vaina se une con el tallo. Sigue la vaina por el tallo, hacia el pseudobulbo. La vaina y su espiga se ubican en la parte superior del pseudobulbo, resguardado generalmente por una o dos hojas.

Es necesario resaltar que el pseudobulbo es una parte del tallo que brota directamente encima del suelo. Este suele ser más ancho que el resto del tallo y se parece a un bulbo.

4. Corta la vaina y la espiga. Sostén con bastante firmeza la parte superior de la vaina y de la espiga con la mano que no dominas. Usa una herramienta de corte afilada para cortar tanto la vaina como la espiga, realízalo lo más cerca que puedas de la base de las hojas protectoras. Ojo, no cortes las hojas ni tampoco el pseudobulbo.

Método 4: Podar las espigas de las Orquídeas DEndrobium

1. Espera que las flores estén marchitas. Debes asegurarte de que las flores se marchiten antes de podar la orquídea. Además, flores deben estar completamente marchitas y la espiga obligatoriamente debe ser de color amarillo o marrón.

2. Quita la espiga, pero deja el tallo. La espiga de la flor empieza en la punta del tallo, justo encima del grupo de hojas de la parte superior. Sostén con fuerza la espiga con tu mano no dominante, luego utiliza tu mano dominante para hacer un corte limpio en la base de la espiga con ayuda de una herramienta de corte afilada.

Es importante que no cortes el tallo. Aunque no siempre es el caso, generalmente el tallo es verde mientras que la espiga a menudo es marrón o marrón verdoso. La espiga no presenta hojas, de modo que podrás determinar el punto donde termina el tallo y comienza la espiga al basarte en ello.

3. Corta los tallos que sobran sólo cuando los replantes. Generalmente, una orquídea fuerte presenta por lo menos tres tallos maduros, aunque estos tallos ya no sean flores. El mejor momento para quitar los tallos maduros sobrantes es cuando replantes nuevamente la orquídea.

Los tallos suelen reunir energía y producir alimento para el resto de la planta, así que es beneficioso mantenerlos hasta que mueran completamente.

Cuando podes los tallos, escoge aquellos que no tengan hojas ni tampoco una coloración amarillenta. Luego de sacar la planta de la maceta en la que se encuentra, corta el rizoma horizontal, un tallo subterráneo horizontal unido al tallo vertical a punto de morir. Quita con mucho cuidado la parte vinculada a los tallos marchitos antes de trasplantar la orquídea a su maceta nueva.

Cómo podar orquídeas

Método 5: Podar las raíces y las hojas

1. Corta las hojas negras. Busca con frecuencia manchas negras o signos parecidos de daño en las hojas de tu orquídea. Usa una herramienta de corte afilada y esterilizada para cortar sólo las partes dañadas.

No cortes cualquier parte de una hoja que no esté dañada. Debes mantener intactas las hojas en buen estado, sin importar cuántas hojas estén dañadas. Las hojas de las orquídeas pueden estar negras debido a una serie de causas que abarcan enfermedad bacteriana, enfermedad fúngica, riesgo excesivo, exceso de fertilización y exposición a agua dura.

Puedes también quitar hojas enteras marchitas y amarillentas, pero sólo si las hojas se encuentran tan débiles que pueden sacar al jalarlas ligeramente con tus dedos.

2. Corta las raíces enfermas cuando replantes la orquídea. Cuando quites la orquídea de la maceta en la que se encuentre, revisa las raíces. Busca raíces enfermas y córtalas con cuidado con una tijera o podadera esterilizada y afilada.

Las raíces enfermas suelen ser de color marrón y presentan una textura pastosa. Asegúrate de sólo cortar las raíces enfermas que se encuentren muertas o a punto de morir trabaja con cuidado para así evitar que podes por accidente las raíces sanas.

Para verificar que la raíz esté muerta, primero debes cortar un fragmento muy pequeño y examínalo con mayor detenimiento. Si la raíz aún luce blanca y tierna, no cortes ninguna otra parte de la raíz, debido a que aún está viva. Si luce, marchita, marrón o podrida, continúa cortando el resto de la raíz.

3. No toques lo brotes sano. Sin importar qué parte de la podes, como la hoja, la espiga o la raíz, sólo debes cortar las partes de la planta que no sean productivas o que visiblemente se estén muriendo. Quitar los brotes sanos puede perjudicar tu orquídea.

La única finalidad de podar una orquídea es eliminar las partes improductivas de la planta de modo que el resto de ella consiga una mayor concentración de nutrientes. Podar las partes sanas de la planta no va a mejorar la manera en la que crecerá la orquídea en temporadas posteriores.

Las orquídeas usan una técnica llamada “traslocación”. Durante dicho proceso, las partes que se estén muriendo continúan alimentándose de las partes sanas al trasladar los nutrientes. De por sí, no se debe podar cualquier parte de la planta hasta que muestre signos evidentes de muerte.

4. Sólo poda durante el reposo de la orquídea. Generalmente, una orquídea entra en su estado de reposo durante el fin del otoño. Podar una orquídea durante su ciclo de crecimiento podría perturbarla y provocarle daños permanentes.

También puedes leer sobre: 15 fabulosas plantas trepadoras de crecimiento rápido. 

Consejos a tomar en cuenta

• Usa siempre una herramienta de corte afilada y limpia. Muchas personas optan por cortar las espigas con una cuchilla de afeitar desechable, pero se podría también usar una cizalla o un cuchillo afilado. Para cortar las raíces, necesitarás tijeras o podaderas.

Esteriliza tus herramientas de corte luego de cada uso. Las bacterias y los hongos se pueden propagar con facilidad entre las orquídeas si no tienes cuidado. Esteriliza las cuchillas al limpiarlas con agua caliente y jabón posterior a usarlas.

• Cuando leas sobre la poda de orquídeas, debes tener en cuenta que al pseudobulbo también se le puede llamar como el “nudo de la planta”.

• Desecha de manera segura las cuchillas de afeitar. Envuelve siempre las cuchillas en capas gruesas de cinta adhesiva para así evitar que la cuchilla afilada se salga antes de tirarla a la basura.

• Nota la diferencia entre el tallo y la espiga. La espiga es la parte de la orquídea directamente unida a la flor, mientras que el tallo suele ser la parte no reproductiva de la orquídea donde crecen las flores. Debes cortar la espiga, pero no el tallo.

Esperamos que te haya sido de gran ayuda este interesante artículo sobre cómo podar orquídeas y, ¡No olvides visitar todo nuestro portal!

También puedes leer sobre: ¿Cómo plantar un árbol de manera correcta para que prospere y crezca sano? 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.