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Celo en los Gatos: Aprende TODO sobre el Tema!!

Si en tu casa tienes a un gato al que has decidido no esterilizar, seguramente te pueden sorprender las conductas sexuales que  éstas tienen en la época de celo. Es muy importante saber y comprender estas extrañas conductas desde que tu gato alcance la madurez sexual para así poder vivir con él en esos días tan delicados. Además, si decides esterilizar a tu gato, tendrá que pasar el primer celo igualmente, así que por todo esto, en este artículo te mostraremos todo lo referente sobre el celo en los gatos. Entre ellas, cuando llega el primer celo de la felina, las fases del ciclo reproductivo de las gatas y cómo evitar las molestias con ayuda de la esterilización.

El celo de las gatas se rige por los ciclos estaciones, lo cual coinciden con la primera y el otoño. Una gata en celo, además, puede verse muy mimosa y algunas, inclusive, pierden el apetito. ¡Sigue leyendo este interesante artículo!

Celo en los gatos

El celo suele ser el periodo en que los gatos machos se encuentran propensos sexualmente, y en el caso de las gatas suele ser el periodo en el que aprueban al macho. En este periodo ocurre la ovulación. Las gatas son conocidas como poliéstricas, es decir, que tienen varios ciclos de celos al año. Por supuesto, el objetivo de los gatos y de las gatas en celo es reproducirse y para ello antes deben encontrarse.

El celo en los gatos

Fases del celo en los gatos y su duración

El ciclo reproductivo de los gatos se divide en cuatro fases:

• Proestro en gatas.

Su duración suele ser de 1 a 3 días, y está caracterizado por la variación del carácter de la gata. La gata puede exhibir maullidos mucho más agudos y cortos de lo habitual, se puede mostrar un poco más mimosa y puede perder el apetito.

La gata que atraviesa esta fase del celo se notará más inquieta y se mostrará bastante provocadora con los machos, aunque no dejará que se haga la monta.

• El Estro o celo.

Este suele ser el momento cuando la gata se evidencia abierta con el macho. Esta fase dura de 4 a 6 días, si el apareamiento se da con éxito. Y, entre 10 a 14 días, si no se produce la monta.

Los maullidos de la gata suelen ser más escandalosos en esta fase y los cambios en su comportamiento más evidentes.

• Interestro.

Si no se da la ovulación, se origina un espacio entre dos celos que dura aproximadamente entre 3 días y dos semanas. Es por este motivo que los celos son tan molestos, debido a que hay gatas que prácticamente les da el celo continuamente durante todo el año.

• El Diestro.

En esta fase si acontece la ovulación pero la gata no sale preñada, se entra en la fase diestro, y el útero es preparado para una probable gestación. Esta posible gestación dura alrededor de un mes y se llama también “falsa preñez”. Posteriormente, la gata quizás vuelva a entrar en proestro, dependiendo de la época del año y las horas de luz solar.

• Metaestro.

Esta etapa de reproducción de la gata dura aproximadamente 24 horas, y la hembra suele rechazar con agresividad la aproximación de los machos que pretendan montarla.

• Anestro o declive sexual de la gata:

Es el comienzo del ciclo reproductivo, que tendrá lugar alrededor de dos semanas más tardes.

Si te has confundido con tanto nombre y con tanta información quédate con esta idea.

Desde la época de primavera hasta el otoño, una gata que no se encuentre castrada o esterilizada normalmente tendrá celos que duren más o menos una semana (con la típica conducta de maullidos, estar más cariñosa, etcétera). Pero el celo no sucederá sólo una vez, sino que irá entrando en celo una vez tras otra durante todos esos meses.

El período de celo de los gatos

En el período de celo se distinguen tres fases:

• El precelo.

Durante esta fase la gata suele experimentar cambios en sus órganos reproductores, los cuales se evidencian listos para el apareamiento, fertilización y embarazo. Se puede observar inquieta, afectuosa cuando se le papal y presentan un pequeño cambio en sus labios.

• El celo.

Inicia aproximadamente cinco días después de que empieza el precelo. En dicho período la gata se nota bastante receptiva, lista y deseosa de que se produzca el apareamiento. En esta etapa si no se aparea gime, llora, se contorsiona y se frota contra el suelo. Además, hasta puede intentar salir de casa en busca del macho. En el momento más apasionado del celo, la gata produce gritos muy intensos y sus retorcimientos se hacen más violentos. Si se le papal o acaricia un poco el lomo la gata adoptará la postura como para aparearse.

• Después del celo.

Cuando no se produce el apareamiento. En esta fase la gata entra en relajación y de igual manera su sistema reproductor, quedando en reposo.

El primer celo de las gatas

El celo número 1 que suele ocurrir en las gatas normalmente es entre los 6 y los 9 meses de edad, pero esto es variable, y algunas gatas que son más precoces lo pueden tener a partir de los cuatro o cinco meses aproximadamente. Desde este momento la gata ya se considera fértil.

Existen diversos factores que pueden adelantar la aparición del primer celo en las gatas, acá te mostramos varios ejemplos:

• La gata para poder entrar en celo debe tener un peso mínimo.

• La existencia de un gato macho en su ambiente puede beneficiar el acceso del celo más temprano.

• Los días largos de más luz suelen favorecer el celo.

• Finalmente la raza también influye debido a que por lo general los gatos que tienen el pelo corto entran en celo primero que los gatos que tienen el pelo largo.

(No lo hemos mencionado antes, pero en el caso de los gatos machos también adquieren la madurez sexual casi siempre entre los 6 y 10 meses de edad).

¿Cuándo comienzan a reproducirse los gatos/as?

La edad de los gatos para reproducirse empieza entre los 8 y 12 meses de edad y termina cerca de los 7 años, mientras que en las gatas se comienza entre los 7 y los 9 meses de edad y finaliza muy cerca de los 8 años.

La estación del año con mayor actividad reproductiva para los felinos suele ser en la primavera, pero pueden hacerlo en cualquier época del año. Las etapas del celo suelen variar de una raza a otra y también dependen de las condiciones ambientales y físicas del gato, por ejemplo: un gato de raza siamés puede llegar a tener hasta cuatro etapas de celo durante todo el año, mientras que otros tipos de razas tienen dos celos al año normalmente.

Es sumamente importante que una gata no acepte la monta antes de tener cumplir los diez meses de edad, ya que aún no tendría la madurez suficiente.

Las Gatas domésticas y las gatas de granja, ¿Cuál es la diferencia?

Las gatas amaestradas o domésticas que viven en un piso o en una casa se pueden reproducir en cualquier estación del año, sin embargo aquellas gatas que viven en granjas o en situación de semilibertad, suelen seguir unas pautas más habituales de reproducción (como les sucede a los gatos silvestres). Por lo tanto, las gatas de granja poseen una camada a inicios de la primavera y otra a mediados de época de verano.

El gato macho

En el caso de los gatos machos, éstos se pueden aparear en cualquier momento del año siempre y cuando haya ya alcanzado su desarrollo sexual. El gato no suele seguir unas fases de celo como les sucede a las hembras.

La atracción entre gatos

El gato se siente atraído por la gata debido a su peculiar olor y por las llamadas que emite. El olor y las llamadas de la gata que está en celo pueden ser reconocidos por un macho a muchos kilómetros de distancia. El gato buscará a la gata y en su encuentro la gata va a adoptar posturas que mantendrá activa la excitación del gato y éste querrá aparearse lo más pronto posible.

Cuando el apareamiento se prepara con anticipación por el hombre, se suelen organizar a los dos animales para el momento. Lo que se hace es separarlos en habitaciones fraccionadas o divididas por rejillas mientras que se da el momento de apareamiento. De esta manera se acostumbrarán el uno al otro.

El apareamiento

En el momento que se van a aparear el gato macho tiene el conocimiento que la hembra ya se encuentra lista cuando ésta adopta una característica posición, torcida en la parte de atrás con las patas delanteras un poco dobladas y la cola volteada hacia un lado. Para originar el apareamiento entre ellos, el gato tapa a la gata ocasionando la cópula y finaliza cuando la gata le gruñe al macho, y en este momento es cuando se separan.

Comportamiento de los gatos durante el celo

1. Las gatas hembra:

• Las gatas en celo se suelen volver muy mimosas y cariñosas y se frotan con constancia. Inclusive, las gatas que normalmente son un poco agresivas o no buscan mucho el contacto con su propietario, cuando entran en la etapa del celo son de “todo amores”. Al acariciarlas o pasar la mano por encima de su cuerpo pueden adoptar una posición parecida a la de la monta, con la cabeza baja y la cola ladeada.

• Se tumban panza arriba y suelen revolcarse y girar en el suelo o la alfombra.

• Lo más molesto es que maúllan con desesperación, en un tono bastante alto, con la finalidad de que los machos la oigan.

• Los órganos sexuales se notan más inflamados de lo normal, y normalmente la gata se lame esas áreas con mayor frecuencia.

• Algunas hembras marcan la casa con su orina, que huele mucho más fuerte, similar al amoniaco, al encontrarse llena de feromonas para atraer a los gatos.

• Otros síntomas abarcan la pérdida de apetito.

Con todos estos síntomas como bien puedes notar, vivir en casa con una gata en celo no es para nada cómodo, es más, puede ser hasta un poco agobiante.

2. Los gatos macho:

Los gatos machos no es que propiamente entren en la poca del celo, pero desde que alcanza la madurez sexual reacciona al celo de las hembras.

• Marcará la casa con orina tipo “spray” cuando ya se encuentran sexualmente maduros.

• Al escuchar una gata en celo el gato tratará de escaparse como sea para ir a su encuentro.

• Si tiene acceso a la calle, normalmente se mostrará violento con otros machos y no durará en entrar en peleas para demostrar su postura ante las hembras.

En el momento de reunión de los gatos y las refriegas callejeras es cuando los mininos son mucho más vulnerables a infectarse de una enfermedad que causa la muerta bastante extendida, llamada leucemia felina.

¿En qué época del año las gatas entran en celo?

Es muy cierto que en las gatas el celo se encuentra relacionado con la estación del año.

1. Celo en las gatas callejeras:

Las gatas que viven en la calle suelen comenzar su celo en época de primavera, cuando los días son mucho más largos de lo normal y hay más luz. En la estación que va de primavera hasta octubre pueden tener varios celos, uno tras otro, si no quedan preñadas.

2. Celo en las gatas que viven en casa:

Las gatas que viven dentro de un hogar se encuentran mejor alimentadas que las callejeras y tienen más comodidades, como calentamiento por ejemplo.

Estas gatas poseen celos menos destacados estacionalmente, también pudiendo entrar en celo en la época de invierno.

¿La luz solar es importante en el celo de las gatas? ¿Por qué? 

¿En algún momento has oído sobre que “la primavera, la sangre altera”, no? Pues esto para los felinos también es muy válido el refrán. De todos los componentes que acabamos de mencionar anteriormente, el de la luz sola suele ser bastante desconocido, pero su influencia en el celo de las felinas es un poco extenso. Una gata que suele recibir más luz del sol, o que constantemente está recibiendo “baños de sol” en la ventana entrará en celo mucho antes que otra gata que no toma para nada la luz del sol o no tiene mucha luz donde habita.

Este es un verdaderamente “mecanismo” de manera automática que tienen incluido los gatos, y también tiene mucho sentido para su supervivencia, especialmente cuando eran animales un poco más salvajes. Cuando hay más luz solar en el ambiente significa que es verano o primavera, y en esas épocas hay mucha más comida a disponibilidad de los gatos, ¿Por qué?

Porque en verano y en primavera hay más hierba, semillas y frutos, de los cuales se alimentan pajaritos, insectos y roedores, que a su vez suelen ser el alimento natural de los gatos. Asimismo en primavera y en verano también crían los pajarillos y los roedores, agrandando las probabilidades de caza de los gatos. Como la naturaleza tiene conocimiento que cuando hay más luz solar, existe más comida gatuna disponible (es decir, alimentos necesarios y suficientes para una mamá que está en gestación y luego para los bebés gatito), se organizan los ciclos. Así se nota que en la naturaleza todo se encuentra en relación.

En época de primavera, cuando toda la tierra entera despierta y se vuelve mucho más fértil, los gatos lo utilizan para traer al mundo sus gatitos bebés mientras se puede disfrutar de la elevada “cantidad de comida”.

¿A partir de cuántos celos pueden tener bebés las gatas?

Las gatas pueden quedar preñadas desde el primer celo. Por muy jóvenes que sean las gatas en su primer celo (podrían llegar a tenerlo con tan solo 5 meses de haber nacido), una gata ya tiene la capacidad de tener bebes gatitos.

1. Si no quieres criar…

Si no quieres criar te recomendamos que esterilices a tu gata lo más pronto posible. A partir de los 5 meses de edad ya es posible esterilizar a tu gato y finalmente olvidarte de todos los problemas que causa el celo, y de los bebés indeseados.

2. Si quieres criar…

Si por el contrario quieres que tu gata tenga bebés gatitos, no es bueno criar en su primer celo, ya que aunque sea fértil aún no se encuentra físicamente desarrollada del todo.

Para esto debes esperar a que la gata sea adulta y tenga por lo menos un año y medio para poder cruzarla. Si te piensas dedicar a la cría profesional, existen instrumentos precisos para así determinar cuál es el momento de ovulación exacta en la gata, tales como lo son un test de progesterona (hormona que aumenta sus niveles en la ovulación) o una citología.

¿Es verdad que las gatas deben criar una vez en la vida por lo menos?

Esta suele ser una muy incorrecta creencia que se encuentra altamente extendida, por no decir que esto realmente es una tontería. Las gatas no tienen que criar obligatoriamente, esto no las van a hacer desarrollar mejor, ni va a extender su tiempo de vida, ni van a estar más saludables, ni mucho menos se les va a “moderar la conducta y la personalidad” sólo por no criar.

De ninguna manera es necesario que ninguna gata (ni tampoco perra) tenga hijos. De hecho, la castración de las gatas reduce el peligro de que la gata sufra de tumores en sus mamas en el futuro. Así que si no eres de los que se dedica a la cría profesional, la opción más aconsejable es la esterilización, ya que tu gata no tendrá gatitos bebés ni tumores).

La esterilización de los felinos

Como bien lo hemos mencionado anteriormente, la gata puede entrar en celo cada dos o tres semanas de manera casi ininterrumpida. Debido a los molestos síntomas de la gata en celo, y el peligro que supone para los gatos escaparse de su hogar, regresar preñadas ellas y entrar en conflictos y peleas o ser atropellados ellos, la mejor opción y solución es esterilizar a tu gato.

Esterilizar a una gata consiste en la extirpación de ovarios o útero, o bien en las dos cosas, para así evitar que tenga descendencia, debido a que los efectos son irreversibles (infertilidad). Se hará la eliminación de los ovarios, cuando la gata todavía es joven, o de ovarios y útero, si la felina es muy mayor y presenta cualquier tipo de problema en el útero, como lo es la presencia de quistes.

Debes saber que si la gata se encuentra en celo, es muy probable que los veterinarios a los que acudas prefieran esperar varios días para poder operarla, debido a que los vasos sanguíneos de sus órganos reproductivos se encuentran mucho más dilatados de lo normal durante los días del celo, aumentando entonces la probabilidad de que haya un alto grado de sangrado durante la intervención de la felina.

¿Una gata que está esterilizada puede entrar en celo?

La verdad es que esto no debería suceder, pero en ciertas ocasiones sí ocurre. No es lo normal que una gata que está esterilizada entre en celo. La intervención que se realiza de esterilización es llamada en realidad ovariohisterectomía y como bien lo dijimos, consiste en quitar útero y ovarios en la gata de manera quirúrgica.

Normalmente después de la esterilización, las gatas dejan de tener su período de celo y todos los síntomas que están relacionado a ello desaparecen con esta operación.

Si tu gata que está castrada entra nuevamente en celo es porque algo falló en la operación de esterilización. Es decir, al momento de la esterilización de la gata se le quitan ambos ovarios, pero si quedan sobras de tejido del ovario dentro de la gata, esas simples “sobras” de tejido suelen seguir vivos, muy activos y por lo tanto siguen produciendo hormonas sexuales.

Recuerda…

Recuerda que si tienes alguna duda con respecto al celo de tu gata o de tu gato, o de si deberías esterilizarlo/castrarlo o no y por qué, no dudes en acudir al veterinario para que sea él quién te aconseje de las opciones más apropiadas.

Y este fue todo nuestro artículo, esperamos haberte sido útiles, y como siempre si deseas contarnos tu experiencia o comentar algo, ¡hazlo! Tampoco olvides visitar todo nuestro portal.

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